Escuelas Pías Centroamérica y Caribe

Inicio » Sin categoría

Category Archives: Sin categoría

Profesión religiosa en Cuba

IMG_20190202_175709

El día 2 de febrero, cuando celebramos la fiesta de la Virgen de la Candelaria y el día de la Vida Consagrada, la Escuela Pía de Centroamérica y Caribe se llenó de júbilo por la profesión de los votos simples de nuestro hermano Iván Guerra. En el templo en el cual las huellas de la historia de nuestra Orden están marcadas por más de cien años, los religiosos, junto a las hermanas escolapias, la familia y los cercanos a la comunidad cristiana escolapia celebramos este acontecimiento que representa un signo de esperanza y de alegría para todos, y muy especialmente para los que hacemos vida en Guanabacoa, Cuba.

Iván Guerra es natural de Itabo, un pueblo cercano a la ciudad de Santi Spiritu, y hace dos años inició su postulantado en nuestra comunidad de Cuba. Después del primer año, fue enviado a la Casa de Formación de Caracas para continuar esta etapa de formación, y al Noviciado en Bogotá. Durante este tiempo, Iván ha podido descubrir la riqueza de las Escuelas Pías en los diversos contextos en los cuales nos encarnamos, y ha podido encontrar “la mejor manera de servir a Dios”

La profesión de Iván, cubano y escolapio, es un símbolo más de la apuesta de Dios por la permanencia de las Escuelas Pías en estas tierras caribeñas. En esta tierra bendita, la semilla de todos nuestros antecesores no deja de dar fruto. En los mismos espacios donde habitaron y trabajaron tantos hermanos nuestros, y en especial el Santo P. Faustino Míguez, sigue el Señor convocando a los jóvenes para entregar la vida, sin descanso, en favor de los niños y jóvenes preferentemente pobres. ¡Así sea!

La alegría de la vocación

llamada

El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres..” con esta frase del Salmo 125, queremos comunicar a Dios nuestro pleno agradecimiento por el don de nuestra vocación escolapia. Esta expresión relata la vivencia del pueblo de Israel, quien “cambió la suerte” de Sión. Sigue relatando el salmo que “la boca se nos llenaba de risas, la lengua de cantares…

A esta experiencia comunitaria y salvífica deseo remitirles en el día en el que celebraremos, además de la Jornada por la Paz de nuestros pueblos, el gran regalo de la vocación. Este 31 de enero podremos decir que el Señor ha cambiado la suerte de nuestras vidas, nos ha dado plenitud inmerecida, y por eso debemos estar alegres.

La alegría es una emoción que, en el sentido bíblico, nos habla de la presencia de Dios. Estamos llamados a vivir alegres, porque el Señor está con nosotros. En nuestros oídos resuena aquel texto de la Anunciación “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo” (Lc. 1, 28b) Donde hay alegría, está el Señor.

En esta línea, deseo que podamos animarnos en nuestras comunidades y presencias con pequeños gestos que expresen nuestro profundo agradecimiento por el don vocacional. No es necesario hacer grandes y complejas actividades, pues la sensibilidad vocacional no se relaciona siempre con logísticas complejas, acciones masivas o materiales llamativos. Se relaciona, tal vez más, con mínimos detalles que despiertan lo más genuino de nosotros y lo contagia a otros.

Algunas recomendaciones para este día, aunque puede haber muchas otras, serían:

1. Hacer de nuestra Eucaristía comunitaria algo especial. Tal vez el canto, la oración, la disposición del lugar, la ambientación… sólo un símbolo puede, por ejemplo, ayudarnos a transformar lo cotidiano en algo significativo.

2. Existe en la Liturgia Eucarística diversas oraciones por las vocaciones, por la Vida Consagrada. Celebra con ellas; eso ayudará a que nos unamos en la oración por nuestras vocaciones.

3. Habla con tus estudiantes, jóvenes, niños, sobre tu vocación… Sin grandes discursos teológicos. Sólo diles que Dios llama, y que por eso somos escolapios. Hay muchas maneras de decirlo, hay historias de personajes bíblicos, o de algunos de nuestros santos, que podrán parecerles llamativas.

4. Saluda a algún(os) joven(es) que sabes que están planteándose lo vocacional, o posiblemente puedan hacerlo. Para ello las redes virtuales nos ayudan. Un mensaje SMS, una nota de voz, una imagen… algo que les permita saber que estás allí animándoles. Seguro lo agradecerán.

5. En tu oración personal, agradece, infinitamente… da gracias por toda tu historia vocacional. Por tus crisis y dificultades, y por esas experiencias que ratifican tu vocación. Por las caídas y subidas.. Inspírate en la vida de alguno de nuestros santos, o contempla la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor, como nos lo recomendaba diariamente nuestro Santo Fundador.

6. Piensa en lo que puedes hacer para impulsar la cultura vocacional allí donde estás. Lo que puedes hacer tú, personalmente. Evitemos los plurales que despersonifican. ¿Qué puedo hacer yo? Defínelo, y ponlo en práctica.

7. Invita a los jóvenes vocacionales a la comunidad, y ten un espacio especial para ellos. La Eucaristía, la comida, el espacio de compartir… Eso les anima y nos anima a nosotros.
Son sólo sugerencias. Espero que puedan surgir muchas más. Si es así, no dejes de compartirlas. Demos gracias a Dios, siempre y en todo momento, porque nos ha llamado a ser escolapios, y porque llama a otros a serlo. Somos don de Dios para nuestros niños y jóvenes. No dejemos de sembrar la semilla que dará su fruto. En tus manos, Señor, estamos.

P. Willians Costa. Provincial

En Caracas, a los 30 días del mes de enero de 2019.

 

En tus manos la paz

Jornada por la paz y la no violencia

en tus manos la paz

La iniciativa de esta Jornada guarda relación con los últimos hechos que están sucediéndose en nuestros pueblos de Nicaragua y Venezuela, y más solapadamente, en Cuba. La situación en el primero es muy compleja, ante los pronunciamientos a favor de los Derechos Humanos que ha realizado la Conferencia Episcopal y los diversos atentados que ha sufrido el clero y el pueblo en los últimos días. En Venezuela se convoca y apoya la convocatoria para realizada por la Asamblea Nacional, “único órgano legítimo” según lo afirma la Conferencia venezolana. Cuba sigue sufriendo los embates de un sistema represivo y más silencioso.

Por estas razones, y unidos a todos los niños y jóvenes que sufren las diversas formas de violencia también en República Dominicana, Costa Rica y demás pueblos americanos, convocamos a:

1. La celebración de la Eucaristía por la paz y la concordia de los pueblos, este miércoles 23 de enero, en todas las presencias de Venezuela. Este miércoles 25, en Nicaragua y Cuba. Sugerimos las oraciones principales que están en la liturgia de la Iglesia para estas ocasiones.

2. La Jornada por la Paz y la No Violencia, el 31 de enero, en todas nuestras presencias, cuando recordamos a Mahatma Ghandi, un gran precursor de la paz. En esta conmemoración, invitamos a todos nuestros centros educativos y pastorales, colegios, parroquias, centros culturales, Hogar, fundaciones y demás obras a realizar al menos un gesto por la paz, y demás actividades que ayuden a educar en ciudadanía y en los valores evangélicos. Desde la oración hasta acciones simbólicas que hablen de nuestro deseo de construir la fraternidad y el Reino allí donde estamos. Todo ayuda.

Para dar a conocer estas actividades a las demás presencias, estaremos utilizando la etiqueta #cacaribe en todas las redes sociales. Les invitamos a utilizarla para poder encontrarnos, virtualmente, en estas actividades. Agradecemos impulsar estas acciones, en el marco de la Doctrina Social de la Iglesia, y orientados por deseo de construir un mundo mejor. La oración de los niños llega al cielo, y está en nuestras manos colaborar en la reforma de la sociedad, tal y como lo soñó Calasanz.

 

Sexto aniversario de la Provincia

CELEBRACIÓN DEL SEXTO ANIVERSARIO DE LA CONSTITUCIÓN DE LA PROVINCIA DE CENTROAMÉRICA Y CARIBE

logo banderasCelebramos el inicio de un nuevo año, y con él el sexto aniversario del nacimiento de nuestra Provincia de Centroamérica y Caribe. Damos gracias a Dios por este  acontecimiento que marcó un ante y un después en la vida de nuestras comunidades y presencias. Ante este hecho, que surge del Espíritu, quisiera hacerles llegar unas palabras que nacen de mi reflexión sobre el camino recorrido y los retos que nos plantea el futuro.

Como en la vida de todo ser humano, reconocemos que los primeros pasos siempre son complejos, difíciles, y nunca exentos de caídas y tropiezos; sin embargo, darlos es necesario para poder andar y llegar a tu destino. Caracterizo así los primeros años de la provincia, la cual tuvo que nacer y aprender a caminar por los nuevos senderos que se proponían. Logramos, después de un arduo trabajo, definir los horizontes que fueron sistematizados en nuestro Proyecto Marco y en los Estatutos. Esto nos ayudó a expresar con claridad hacia dónde queríamos caminar y las rutas por las cuales llegaríamos a nuestro destino. Y así empezamos a dar los primeros pasos, temerosos algunos; valientes otros. Los miedos y las resistencias convivían con la ilusión y el deseo de construir juntos un proyecto. Nunca podemos dejar de agradecer la labor que asumieron en aquel momento el P. Francisco Montesinos, designado y posteriormente elegido como P. Provincial por el primer capítulo y su Congregación.

Fuimos dando los pasos que nos ayudaron a crear la Provincia. Una tarea titánica en los hombros de un grupo pequeño, distribuido en países de costosa conexión, con diferencias significativas en sus culturas y en su tradición escolapia, pero con una riqueza ministerial y un grupo significativo de jóvenes que iban ordenándose y renovando el rostro de las comunidades y presencias.

Desde esos primeros momentos hemos llegado al presente. Después de unos días de celebrar el II Capítulo Provincial, podemos decir que en todo este tiempo hemos sentado las bases necesarias. Los retos y las dificultades no desaparecen, pero ahora podemos verlas desde otras perspectivas, e integradas con un número amplio de fortalezas y oportunidades que nos convencen de que es posible en la medida en que caminemos con proyectos claros, responsables y equipos que animen e impulsen cada una de las áreas y claves de vida priorizadas.

En obediencia al Capítulo, tenemos clara la ruta para consolidar la demarcación. El camino se concreta en el impulso de la cultura vocacional, el diseño de un modelo formativo coherente y articulado, la innovación pedagógica y pastoral, la identidad calasancia, el fomento de la participación de los laicos, y una gestión económica clara y exigente. Esto lo alcanzaremos en la medida en que todos nos comprometamos a animar cada una de nuestras presencias desde estas líneas básicas.

Todo esto nos llevará a atender el gran desafío que nos plantea la Iglesia latinoamericana: “revitalizar nuestro modo de ser católico y nuestras opciones personales por el Señor, para que la fe cristiana arraigue más profundamente en el corazón de las personas y los pueblos latinoamericanos como acontecimiento fundante y encuentro vivificante con Cristo” (CELAM. V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. Aparecida, 13 al 31 de mayo de 2007, #13)

El desafío está claro, la ruta está definida… ahora nos queda dar los pasos, desde las bases ya consolidadas, para alcanzarlo. Renovemos juntos nuestra esperanza y naveguemos, mar adentro, al destino que el Señor nos tiene preparado. Asumamos, ya desde ahora, la tarea de ser discípulos misioneros escolapios.

En Caracas, al primer día del mes de enero de 2019, en la Solemnidad de María, Madre de Dios.

P. Willians Costa Provincial.

 

P. Bruno Martínez

En el día de tu aniversario

p-bruno-martinez_450x600Hoy, 29 de diciembre, recordamos a nuestro “pequeño gigante”, quien pasó haciendo el bien, y “no lo dejó por nada del mundo”: El Siervo de Dios P. Bruno Martínez, escolapio. Dejo a todos mis hermanos unas breves líneas que nacen de mi acercamiento a su figura.

Podríamos en este día citar innumerables datos de su camino de santidad, de su vocación y de su entrega a los más necesitados. Llenaríamos libros si narráramos cada una de las acciones que emprendió y que llevaron a muchos hombres y mujeres a ver el Evangelio en su vida. Sin embargo, hemos querido fijar la mirada en los grandes faros luminosos que nuestro siervo enciende, y que iluminan el presente y el futuro de todos los escolapios, religiosos y laicos de nuestra demarcación. Dejaremos, por tanto, los datos más concretos, conocidos por la mayoría de nosotros, para centrarnos en las virtudes que nos refleja.

No podemos dejar de afirmar en un primer momento que el P. Bruno fue un hombre de Dios. Y esto lo manifestó en su vida de oración y de acción, sin contraponerlas ni separarlas. En su afán por educar y evangelizar, pasó días enteros en medio de los niños; en su deseo de consagrarse cada día más al Señor, dedicó tiempo y espacio a la oración personal y comunitaria. Nunca dejó la oración por la acción, ni viceversa. Podemos decir que los niños le llevaron a Dios, y Dios le llevó a los niños. Así vivió hasta el último día. Su integración de la vida de acción y de oración se convierte en una referencia primordial en estos tiempos, cuando la fragmentación espiritual intenta contraponer ambas dimensiones y desmenuza así la solidez vocacional. La vida de nuestro hermano Bruno nos dice que hoy también podemos vivir en total permanencia en Dios y en la misión, sin contradicciones u oposiciones ficticias; antes bien, necesarias, complementarias e inseparables.

P. Bruno 4Por ser un hombre de Dios, Bruno fue reflejo de la humildad calasancia. Es una de las virtudes que frecuentemente reconocen quienes le conocieron en vida. Nos dice Santa Teresa que la humildad es “andar en verdad”, y así anduvo. La humildad pudo expandirse y darse a conocer en su cercanía a los sencillos, en su austeridad, en su trato afable, en su dedicación silenciosa a los niños en las aulas, en su forma de acompañar a los maestros y a las familias… ¡Qué bien nos hace recordar esto, cuando hoy parece exaltarse la vanidad, las ansias de poder, la búsqueda de honores en medio de los pudientes, la vida cómoda! En su humildad, el P. Bruno denuncia las actitudes del mundo actual que obstaculizan nuestra realización vocacional y nos propone un camino a seguir para alcanzarla.

Bruno fue un humilde hombre de Dios entregado a los niños, y por eso fue plenamente escolapio. Fue un hombre que vivió su filiación divina y la fraternidad eclesial al estilo de Calasanz. Fue un modelo escolapio por todo lo descrito hasta ahora, por su entrega diaria y sin descanso a los niños, que le robaron el corazón y a quienes se entregó en cuerpo y alma. Supo “abajarse a dar luz a los niños” y allí encontrar la grandeza de la cruz. Su deseo de educar y evangelizar a los más pobres hizo que los últimos años de su vida los dedicara a los más necesitados de Nicaragua, y allí alcanzar el culmen de la santidad.

Bruno-martinezSus alumnos le recuerdan como un pastor disciplinado, correcto, cercano y sencillo… Complementó así los principios que rigen la educación: exigencia y cercanía. Ser exigente no le llevó a ser intransigente; ser cercano no le llevó a ser frágil. Y estos principios también nos ayudan a reconocer la necesidad de que los pastores y educadores sean exigentes y cercanos a los niños y jóvenes.

En definitiva, ¿qué nos dice la vida del siervo de Dios hoy a nosotros? Que también nosotros podemos caminar en santidad en medio de nuestra realidad marcada por la deshumanización y las grandes diferencias sociales que nos desgarran. La santidad es un sendero que nos lleva a Dios, pero principalmente, es la vía por la cual Dios viene a nosotros. Requiere, por tanto, de un continuo discernimiento que nos lleve a ser hombres y mujeres de Dios, humildes y entregados a nuestra misión.

En nuestra querida Nicaragua, que sufre una vez más los efectos de la idolatría del poder y la ambición desmedida, la vida del P. Bruno nos advierte que sólo asumiendo con audacia nuestra tarea de educar y evangelizar podemos lograr el cambio social que nuestros pueblos necesitan para vivir en paz, justicia y libertad, tal como lo intuyó Calasanz en su momento histórico y lo encarnó el P. Bruno en el presente. Así, podemos afirmar que sólo viviéndonos “plenamente escolapios” como lo hizo el P. Bruno podremos dar nuestro aporte para que la “reforma de la sociedad”, soñada y anhelada por Calasanz, sea una realidad.

La vida del Siervo de Dios P. Bruno Martínez sigue, por tanto, siendo una referencia fundamental para la construcción de las Escuelas Pías en toda nuestra demarcación. Su entrega humilde y sencilla, su profunda vida de oración y de donación a los niños educando y evangelizando nos impulsa a trabajar por la necesaria y urgente transformación social. Pidamos al Señor que podamos estar a la altura de nuestros tiempos, y seamos partícipes del don del Reino de Dios en nuestras presencias de Centroamérica y del Caribe.

P. Willians Costa. Provincial

 

Foto final

El 2º Capítulo de nuestra nueva Provincia terminó con un buen final. Hemos vivido una reunión sorprendente y llena de bendiciones que nos da un nuevo impulso para vivir la misión escolapia con nuestro pueblo tan necesitado del pan de la cultura y la piedad.

El P. Willians nos deja un mensaje final lleno de esperanza en este inicio de Adviento: “En tus manos Señor, está nuestra esperanza”. Y la foto final que muestra la juventud de una nueva Escuela Pía nacida ya en América.

20181206_193936

 

Un equipo plurinacional

curia

La Congregación Provincial es el equipo que ha de llevar el gobierno de las comunidades e instituciones de una Provincia formada por 5 países unidos por el mar Caribe y una lengua común. Son países de grandes convulsiones sociales, con sistemas educativos y tradiciones pastorales diferentes; sin embargo, la pasión evangelizadora de los hijos de Calasanz, hicieron posible el nacimiento de una nueva Escuela Pía americana que hoy, camina por consolidarse en las formas y el estilo propios del lugar en un nuevo mestizaje fruto del deseo de hacer buena educación.

venezuela El P. Williams Costa es venezolano, hijo de padres portugueses; de los tantos europeos que emigraron al país buscando un nuevo futuro. UN digno segundo provincial formado en las calles del popular barrio de Catia, en Caracas. Ex-alumno de los escolapios. willians costa
nicaragua El P. Mauricio Valdivia es nicaragüense, de la muy noble ciudad colonial de León. Es licenciado en Administración de empresas y educación. Ha ejercido su ministerio escolapio como director en Managua y en Santo Domingo. Ha sido miembro del equipo provincial como asistente de economía y recursos. Actualmente es Asistente de gestión educativa. mauricio
dominicana El P. Héctor Sánchez es dominicano, de la ciudad de Azúa. Conoció a los escolapios siendo misionero itinerante en la fundación de La Romana donde se enamoró del carisma calasancio y se quedó. Es ingeniero civil y tiene varias maestrías educativas. Ha sido maestro de juniores, director de los colegios de Santo Domingo y San José y actualmente, asumirá la responsabilidad de Asistente de Formación Inicial y Permanente. hector
venezuela El P. Luis Alberto Hernández es “maracucho”; de Venezuela y es el más joven del equipo. Su vocación surgió en la pastoral del colegio de religiosas donde cursó sus estudios básicos y por los azares del destino, conoció el estilo de los escolapios. Desde su profesión solemne, ha trabajado en el ámbito de la pastoral en el coelgio de León y de Costa Rica. Actualmente es responsable de la parroquia San José de Calasanz de Valencia.  Será el Asistente de Procesos Pastorales. luis
cuba El P. Ángel Cuevas es un leonés, pero se formó desde adolescente en la provincia de Cataluña donde trabajó hasta que fue enviado a Cuba. Allí permaneció durante una larga temporada (18 años) en momentos muy difíciles para el país. Con la anexión de la comunidad de Guanabacoa a la Provincia, se nos quedó. Actualmente está trabajando en la presencia de San José (costa Rica) Es el Asistente de Participación y el mayor del grupo. cuevas2