Escuelas Pías Centroamérica y Caribe

Próximos eventos

  • Ordenación Sacerdotal Alain Fadeau (2017) 21 octubre, 2020
  • CLAR: Diálogo virtual abierto - Vida Religiosa y crisis de época 21 octubre, 2020 a las 16:00 – 16:30 Redes sociales CLAR
  • Congregación Provincial 22 octubre, 2020 a las 18:00 – 19:00 MONOGRÁFICA: Sólo informe para el Capítulo General
  • DÍA CALASANCIO 25 octubre, 2020
  • Ordenación Sacerdotal Francisco Montesinos (1975) 25 octubre, 2020
  • Cumpleaños Jorge Miladeh (F) (1959) 27 octubre, 2020
  • Equipo 5 - Inculturación y interculturalidad 27 octubre, 2020 a las 12:00 – 13:00
  • CLAR: Encuentro formativo - Escucha y cuidado en tiempos de COVID 19 28 octubre, 2020 a las 17:00 – 18:30 Redes sociales CLAR
  • 4° Coordinadores Inculturación e Interculturalidad 29 octubre, 2020 a las 20:30 – 22:30
  • Cumpleaños Donald Mendoza 31 octubre, 2020

Sin excusas por una cultura de paz y cero drogas. Colegio Calasanz (Caracas)

No excuses / pdfPas d’excuses / pdfNessuna scusa / pdfLa población estudiantil del Colegio San José de Calasanz, Caracas, vive en una zona de alto riesgo, nuestros estudiantes aprenden a vivir con la distribución y el consumo de drogas, con la inseguridad, con la violencia en casa y en la comunidad. Catia es una zona populosa y convulsionada al oeste de la ciudad capital. En el día a día es habitual responder con violencia a la violencia y desestimar el diálogo como un medio para lograr la paz.

En la escuela, reflejo de esa sociedad desarticulada, se filtra esa violencia normalizada y se genera también la propia, surgen las rivalidades entre grupos, las burlas, los insultos, las amenazas, las peleas en los recesos por un balón o por el dominio de un espacio de la cancha. Las drogas también cruzan la puerta, entran al patio, a los baños. El licor, el vaper y la navaja se mezclan con los lápices y cuadernos dentro de los morrales escolares. El juego es la explicación perfecta para cualquier cosa que ocurra, “no estábamos haciendo nada malo, sólo jugábamos”. En este ambiente se va gestando la cultura del desparpajo, en la que el comportamiento se hace cada vez más laxo frente a una actitud beligerante y permisiva, se va imponiendo el individualismo y surgen las excusas justificando lo injustificable.

Ante esta realidad qué hacer y cómo hacerlo. Ante esta realidad qué hace y cómo lo hace un colegio escolapio. Se siguen los pasos del Fundador, del Santo Patrono, iniciador del método preventivo, según el cual “es mejor prever que reprimir”, en la Pedagogía Calasancia “la disciplina debe basarse en la firmeza y en la benignidad”. La actitud de escucha atenta ante la realidad ha de ser constante, es necesario hacer consciente y definir con claridad la situación problemática.

En el año escolar 2007-2008  el Proyecto Educativo se enfocó en un Diagnóstico institucional y comunal, en él intervino todo el colectivo que conformaba la comunidad educativa de entonces. En este mismo año un equipo docente elabora para ser aplicado un programa de acción social que contempla como ejes transversales la justicia, la paz y la no discriminación.  Se establece alianza con CECODAP, organización dedicada a la protección y participación de los niños, niñas y adolescentes. Docentes y estudiantes participan en jornadas de formación para la promoción del buen trato.  A partir del año escolar 2008-2009 se desarrolla el proyecto “Transitando por la Ruta del Buen Trato”, cuenta el colegio con el Pasaporte que se va sellando a medida que se va haciendo el recorrido por el camino de los valores universales. En los años siguientes se le da continuidad a este proyecto.

Al inicio de cada año escolar se desarrolla una programación especial con actividades dinámicas y lúdicas, las semanas iniciales están dedicadas al análisis reflexivo de la realidad, diagnosticar y priorizar necesidades, recordar la visión y misión Calasancia, renovar el compromiso con los acuerdos de convivencia de la institución, construir los acuerdos de convivencia de cada salón, elaborar el manifiesto de derechos y deberes, conformación de los consejos estudiantiles y los comités de representantes. Año tras año la actualización del Proyecto educativo es producto de la participación de todo el personal, los representantes y todos los estudiantes desde los más pequeños hasta los mayores.

A partir del año escolar 2012-2013 se establece la alianza con La Cátedra Libre Anti Drogas (CLIAD) creada y desarrollada por el Profesor Hernan Matute en el Pedagógico de Caracas. Por primera vez se hace visible el problema del consumo y la distribución de drogas, nos enfocamos en la solución, transformamos la crisis en la mejor oportunidad para mejorar. Hicimos la declaración de nuestro Colegio como un territorio libre del consumo y la distribución de drogas, declaramos nuestro Colegio como una Comunidad del Buen Trato, libre de violencia. A partir de este año cada primer acto cívico en el que se inicia oficialmente el nuevo año escolar imponemos el lazo azul, símbolo de nuestra lucha por la paz y cero drogas. En pleno, al unísono, estudiantes, personal y representantes decimos: “Sí a la vida, no a las drogas. Sí a la Paz, no a la Violencia”. Este día y todos los días izamos la bandera blanca con el lazo azul junto a la bandera nacional.

El Proyecto Educativo se va actualizando y enriqueciendo conservando lo esencial y sumando elementos renovadores. El Manual de Acuerdos de Convivencia fue revisado y actualizado con la asesoría y acompañamiento de la Red de Apoyo por la justicia y la paz. Se ha participado en Diplomados de Prevención de la Violencia Escolar y Disciplina Positiva. Incorporamos al proyecto la brújula de valores compartidos, dedicamos las actividades de cada mes a un valor, creamos el decálogo del juego/jugador calasancio, los estudiantes mayores se integran y comparten con los estudiantes más pequeños a través de actividades académicas y recreativas. En los proyectos de aprendizaje desde educación Inicial hasta 5to Año de Media General se integra la fe y la cultura, los ejes transversales son la autoestima, el autoconcepto, el autoconocimiento, la conservación del ambiente, la educación en valores y el buen trato.

Cada año escolar asumimos el lema de la Escuela Pía adaptándolo a nuestro contexto y lo complementamos con nuestro lei motiv: “Sin Excusas, Por una Cultura de Paz y Cero Drogas”. La permanencia del lema, de la iconografía que lo complementa  y  de la simbología permite que se transmita año tras año el mensaje sin alterar su contenido, para que los estudiantes, los representantes y el personal, no solo lo conozcan, también logren internalizarlo y vivirlo.

Con este proyecto hemos aprendido a buscar soluciones pedagógicas a los conflictos, a través del trabajo en equipo y la formación permanente mantenemos a todo el personal en sintonía, logramos transformar comportamientos y actitudes violentos en conductas de paz, que se evidencian en el respeto al ambiente, a los compañeros y hacia todos los miembros de la comunidad educativa y vecina al plantel. Al tiempo que se logra elevar la motivación, el interés y el rendimiento académico. Contamos con el interés colectivo por el mejoramiento en el actuar, por las relaciones sociales positivas y por la formación en valores. Es importante educar con sentido para el cambio personal y social, propiciando el aprendizaje de la solidaridad a través de estrategias que generen experiencias significativas de servicio.

Marirrosa Carrera Rivas

Directora

Colegio San José de Calasanz Caracas


TESTIMONIOS

Eri Reis, estudiante de 5to Año: “Siempre he visto como los conflictos escolares se llevan a cabo con intermediarios presentes que velan por la comunicación efectiva entre ambas partes buscando en todo momento resolver los problemas desde el respeto y la razón, por lo tanto a partir de este ejemplo la mayor parte de los estudiantes son capaces de resolver los problemas entre ellos de la mejor manera. Yo llegué al colegio justamente el año cuando se implementó esta cultura de paz y cero drogas. Por ello crecí viendo ambos símbolos (lazo azul y la bandera) diariamente y lo relaciono con seguridad, para mí significa un ambiente libre donde expresarme sin temor, donde ser tu mismo no es un conflicto sino motivo de alegría, un ambiente armónico donde no tienes que temer; para mí significa un hogar. Creo que la presencia tiene un ambiente sumamente armónico, el hecho de que indiferentemente de tu edad o tiempo allí te haga sentir en familia es en mi opinión su mayor fortaleza. Siempre buscar ayudar y ser agentes de cambio desde una sola unidad. No encuentro debilidades en cuanto a la convivencia escolar, sinceramente considero que la presencia en general proporciona un ambiente sumamente acogedor.”

María Fernanda, estudiante de 3er Año: “El colegio promueve un ambiente pacífico a través de charlas, afiches, publicaciones en redes sociales y al momento que se presente un conflicto, todo el personal está acto para calmar ese tipo de eventualidades de la mejor manera. La mayor fortaleza es la unión y colaboración del personal junto con los representantes para organizar eventos que promuevan a ayudar para las personas que lo necesiten, sean personal de la institución, representantes, estudiantes y la comunidad.”

José Castelo, estudiante de 4to Año: “Los profesores están por vocación, nos guían de corazón hacia lo bueno y siempre nos han enseñado que las drogas destruyen. Los profesores siempre están pendiente de nosotros, los Padres y los Seminaristas siempre están pendientes de escucharnos y ayudarnos si es necesario. Con el lazo azul recordamos que estamos en contra de las drogas”

Sebastián Regalado 7años: “La maestra nos dice que no debemos ser violentos y que debemos respetar a los compañeros. Nos dice en clases y en el patio que debemos respetar a los demás. Cuando se pelean amiguitos la maestra los regaña y les dice que se sienten, luego habla con ellos y le dice que no deben pelear. El lazo azul significa paz, tranquilidad, respeto, amor, no a las drogas.”

Manuel Lugo, Estudiante de 4to Año: “La cultura de paz se intenta promulgar todos los días, de manera indirecta. Pero es cierto que siempre los profesores están dispuestos a ayudar a los estudiantes más allá de sus dudas enteramente educativas, lo cual es clave para la lucha contra la drogadicción. En la Presencia de Caracas el buen trato se promueve desde los estudiantes, quienes comprenden que ser agresivo no es la solución. 3- Desde mi primer día cursando 3er grado comencé a ver el mensaje que la institución intenta hacernos llegar a los estudiantes, Tenemos la oportunidad de decidir por nosotros mismo luchar contra las adicciones, como símbolo tenemos la bandera blanca y el lazo azul junto al eslogan «una cultura de paz y cero drogas». Como fortaleza, siempre me sorprende lo inmerso que están los valores en nuestra cultura escolar. Profesores que llegan y se van de las aulas, pero que aún así adhieren a sus principios el «sentir calasancio». (cabe destacar a la profesora Zorel Irazábal) El compromiso que mantienen los encargados, quienes toman los proyectos como a sí mismos, llevándolos a buenos resultados: como Zulay, quien extiende sus manos hacia el centro cultural y la banda. Katty, quien administra Itaka y procura que se atiendan todos los aspectos necesarios, desde su papel como coordinadora. También la profesora Marirrosa, quien además de dirigir, da clases y organiza toda actividad requerida, por último los muchachos de movimiento calasanz, quienes educan y entretienen a los jóvenes desde la fe.”

Profesor Julio Cesar Perez Perez: “En nuestro caso gracias a Dios y a la dimensión educativa que aplicamos (dicho proyecto) no se evidencia ninguna relación (influencia externa negativa)  entre el pobre (poco educativo) exterior y el día a día de nuestro colegio. A pesar de la ubicación geográfica del colegio, contexto social difícil, en todos los aspectos, sobre todo por las distintas carencias, las que siempre han existido y las emergentes,  nuestra población estudiantil no proyecta a las instalaciones ni actividades propias de nuestro día a día la lamentable realidad social en la que ellos y sus familias viven cada día. Es cultura que al entrar al colegio, la violencia los problemas… Las llamadas cosas malas… Se queden fuera, casi como una proyección de la mesa de Calasanz llena de puñales de los niños de Roma. Es allí cuando los balones, el arte, el amor, la ciencia y sobre todo la Piedad y Letras hacen su trabajo. El lazo azul y la bandera, en realidad es sólo una materialización del corazón nuevo que cada uno de nosotros tiene, quiere, acepta y sobre todo hace saber con dicho lazo que somos uno más de los que están dispuestos a trabajar por el bien común. Pero ese signo ya está dentro de cada persona no sólo colgado de su ropa.”

Maestra Hilbelis Rodriguez: “En nuestra presencia de Caracas sin duda alguna la educación está basada en valores donde todos las personas que conforman esta gran familia Calasancia somos tratados por igual, donde existe la empatía y el respeto por el otro. Dónde se demuestra la libertad, los derechos, la equidad y el amor  de cada una de las personas que conforman está presencia y es así como se lleva a la construcción de la paz y cero drogas. Los conflictos son solucionados mediante la cooperación donde se demuestra la paz la no violencia, respetando los puntos de vistas y los derechos de cada una de las personas. Tanto el símbolo del lazo azul Como la Bandera, son iconos de mucha importancia ya te recuerdan el compromiso y la responsabilidad que adquieres al tenerlos, son símbolos que forman parte de una integridad que como persona te gusta adquirir y compartir con los demás para ir todos llenándonos de ese compromiso de protección hacia la no violencia y la paz. Una de las fortalezas destacadas en nuestra presencia es que existe un gran personal con una calidad humana dispuesta a ayudar a los demás sin pedir nada a cambio. Donde se multiplica el mensaje de que debemos vivir en paz y en armonía y no se queda solo en palabras sino que se lleva a la práctica. No existen debilidades solo oportunidades de mejora y una de las oportunidades de mejora es que debemos seguir multiplicando nuestras construcción de valores , de paz y de cero drogas a la comunidad de representantes para que el trabajo que se realiza en nuestra presencia y Se siga fomentando en casa.”

Representante, Suyin Sivira: “Enseñando no solo materias del pensum académico, también le enseñan amistad, generosidad, paciencia, solidaridad y respeto, no solo para que sean buenos profesionales, si no para que sean personas de bien, que sepan diferenciar lo bueno de lo malo, la profesora Marirrosa siempre hace hincapié que en El Colegio  se construye La Paz y se rechaza el consumo de Drogas! Siempre promueven el buen trato, refuerzan las actitudes y comportamiento no solo de los estudiantes, también de los representantes y el personal del colegio. Una vez mi hijo peleó con un compañero y El Coordinador Chael lo manejo de la mejor manera, resolvió el problema mediante el diálogo, identificando la causa y solucionando el inconveniente siendo muy objetivo, logrando que los muchachos hicieran las paces! El lazo azul es señal de rechazo del uso de las drogas, y la bandera indica que El Colegio es territorio libre de drogas. Fortalezas:

– Ayudan a los estudiantes a utilizar el tiempo libre en tiempo útil.

– Enseñan a trabajar en equipo.

– Buena integración del personal, no solo del directivo y del docente, también del administrativo y obrero.”

Representante, Glorian Rodriguez: “La educación en valores es la base fundamental diaria en el colegio, donde clase a clase se inculcan a los muchachos, el respeto, el amor, la comunicación, la solidaridad, el compañerismo, la unión, se evidencian al impartir las clases y en la convivencia dentro del colegio, en el acto cívico los lunes se da el  mensaje de que el colegio es territorio de paz y cero drogas, así como en las actividades como el domingo familiar, en la celebración de San José De Calasanz, en la celebración de Diciembre, se dictan charlas sobre las drogas. El personal del colegio es muy amable pacifico tolerante respetuoso, la Maestra Milagros Noroño es Amor, Paz, tranquilidad reflejo de valores. Se respetan y se defienden los derechos de todos los que hacemos vida en el colegio, los conflictos se solucionan hablando con los involucrados y manteniendo bajo perfil, cuidando de no exponerlos. La Directora, Marirrosa es tranquilidad, Cordialidad, inteligencia, serenidad, sabe escuchar y eso permite llegar a buen término con los involucrados. El símbolo azul es el compromiso de paz, buen trato y no a las drogas en sus diferentes versiones, la bandera es el recordatorio de que el colegio es territorio sano donde no deben existir drogas y es un lugar de paz. La unión para realizar eventos en común, la organización,  el respeto, la vocación que tienen todos al realizar sus trabajos, el compañerismo, la solidaridad y apoyo en momentos difíciles.”

Constituir, ampliar y propagar: Salutatio Patris Generalis Oct20

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Estos son los tres verbos que utiliza Calasanz en el Memorial al Cardenal Tonti para expresar su absoluta convicción de que era necesario que las Escuelas Pías fueran configuradas como una Orden de votos solemnes. Son tres verbos precisos, claros y significativos. Creo que nos vienen bien para explicar el contenido del primero de los núcleos temáticos de nuestro próximo Capítulo General, que celebraremos, si Dios quiere, el próximo mes de julio: la “construcción de las Escuelas Pías”.

Dice Calasanz: “Demostrada, pues, la utilidad y necesidad de esta obra, que comprende todas las personas y condiciones y lugares, toda la instrucción básica y todos los medios para vivir, se deduce con rigurosa consecuencia la necesidad de constituirla establemente como Orden religiosa, a fin de que en ningún momento desaparezca (…) Se deduce asimismo la necesidad de ampliarla y propagarla según las necesidades, deseos e instancias de tantos[1]”.

Calasanz configuró establemente la Orden y le dio los primeros impulsos para que creciera progresivamente, al servicio del ministerio educativo. En el momento de la reducción ordenada por el Papa Inocencio X la Orden tenía 500 religiosos, 5 provincias y 37 casas, de las que la mayor parte eran escuelas. Fue un extraordinario proceso de construcción de Escuelas Pías. Después de la decisión papal, los escolapios continuaron adelante, luchando por la restauración de la Orden. Sin duda que las claves de dicha restauración están contenidas en el mensaje del fundador que todos conocemos: “sigan trabajando por los niños, confíen en Dios, manténganse unidos y no pierdan la alegría[2]

Por nuestra fe, creemos que el amor de Dios, la protección de María y la intercesión de Calasanz son las causas profundas de la restauración de la Orden. Sin duda, hubo también algunos factores que ayudaron en este proceso. Nuestros historiadores destacan, entre otros, los siguientes: las presiones de las autoridades civiles, que estaban convencidas de la necesidad de las Escuelas Pías en sus Estados, incluyendo la respuesta educativa católica a la Europa protestante; la lucha y el esfuerzo de los escolapios, que no se rindieron ni se retiraron, sino que siguieron adelante como les había pedido el fundador; la oración permanente de los escolapios por su propia Orden; las adecuadas y progresivas gestiones eclesiásticas, que provocaron un clima favorable a las Escuelas Pías; la clarificación de la situación interna, con el abandono de los que debían abandonar y la entrada y perseverancia de quienes de verdad querían vivir el carisma del fundador, etc.

Pero la tarea continúa. Y continuará. Los escolapios seguimos construyendo las Escuelas Pías, con el favor de Dios y con esfuerzo diario, con tesonera paciencia y afortunado atrevimiento. Las claves de este trabajo siguen siendo las mismas: el deseo de responder a la llamada del Señor, la figura y el carisma de Calasanz, la necesidad de la educación para todos, la convicción de que las Escuelas Pías son un instrumento del Reino, etc. La lista de razones sería interminable.

En cada momento histórico aparecen tonalidades nuevas desde las que nuestro esfuerzo por unas Escuelas Pías mejores asume nuevos desafíos. Nuestro próximo Capítulo General está llamado a dar nombre a esas nuevas tonalidades, a esas llamadas que recibimos y a las que debemos responder. Yo no pretendo, en esta Salutatio, referirme a todas, porque no sería capaz de hacerlo. Simplemente quiero compartir con vosotros algunos de esos “toques” (aprendí esa palabra de uno de nuestros prenovicios de Quito) con los que la realidad nos va moviendo. Vamos allá.

A lo largo del sexenio han ido apareciendo aspectos importantes del proceso de la Orden, y que han sido objeto de trabajo en encuentros, reuniones, etc. Entre ellos, los desafíos de la interculturalidad y la inculturación; la consolidación progresiva de las nuevas Provincias; la expansión en algunos países nuevos y en los que ya estamos, con nuevas obras y presencias; el desarrollo y crecimiento de la pastoral vocacional; el dinamismo de la participación de los laicos; la llamada eclesial a la sinodalidad y que en nuestra Orden hemos acogido sobre todo desde los procesos con los jóvenes; la sostenibilidad integral de nuestras presencias, etc.

Creo que todos estos procesos son dinamismos que nos exigen y nos impulsan como Orden, y que ofrecen pistas para comprender cómo las Escuelas Pías siguen consolidándose, ampliándose y propagándose según deseos e instancias de tantos. Me gustaría compartir con vosotros cuatro dinamismos que considero fundamentales.

El primero lo he llamado “llevar adelante un proyecto de impulso de la Orden”. Pongo un ejemplo sencillo para explicar lo que quiero decir. No hace mucho recibí una carta circular  de uno de los superiores mayores de la Orden en la que, hablando de su Provincia y de sus respuestas ante la pandemia del COVID-19, decía lo siguiente: “Es muy grato y esperanzador constatar que ha sido la apuesta por las grandes claves de vida de la Orden y la Provincia, las que nos han dado los recursos y las herramientas para hacer frente al momento, quizás, más incierto que nos ha tocado vivir”.

Comparto con todos vosotros una convicción importante: trabajar con un proyecto claro, llevar adelante nuestra vida y misión desde unas opciones asumidas por todos y portadoras de vida (las llamamos “claves de vida”) es algo absolutamente necesario para poder “consolidar, ampliar y propagar las Escuelas Pías”. De las cosas que yo más valoro del Capítulo General celebrado en Hungría es que la Orden se dotó de un proyecto claro, que marcaba dirección y que era asumido por el conjunto de las Escuelas Pías.

En muchas oportunidades he podido compartir con vosotros esta reflexión: la vida de la Orden dependerá, en primer lugar, del amor de Dios; en segundo lugar, de la autenticidad de nuestra vivencia escolapia y, en tercer lugar, de que acertemos con las decisiones y opciones. Pues bien, el “proyecto de impulso de las Escuelas Pías” se inscribe en esta tercera clave: dotarnos de un plan claro desde el que caminar. Tal vez nuestro próximo Capítulo General no necesite hacer otro proyecto completo, pero sí, seguro, marcar la dirección desde la que caminar en cada una de las claves de vida que tenemos asumidas.

El segundo dinamismo lo he llamado “entender el desafío de nuestra realidad escolapia”. Ciertamente que hay muchas llamadas que recibimos de la diversa y plural realidad social en la que vivimos. No me refiero ahora a esas llamadas, sino a las que provienen del “cuerpo escolapio”, de nuestra propia realidad, y que necesitan ser comprendidas, interpretadas e integradas en el proyecto de la Orden.

Pongo algunos ejemplos: la composición creciente e imparablemente intercultural de nuestras demarcaciones; el proceso claramente diverso de nuestras cuatro circunscripciones y que nos exige pensar qué puede aportar cada una al desarrollo escolapio de las otras; el creciente número de jóvenes que llaman a nuestra casa para ser escolapios y que necesitan procesos formativos exigentes y completos; el proceso que estamos impulsando desde la clave de “Escuelas Pías en Salida”; el desarrollo formidable del Movimiento Calasanz; el dinamismo de de la Fraternidad; la llamada incesante a la autenticidad vocacional en todas sus dimensiones, etc. La Orden palpita, y sus palpitaciones indican vida, dirección, opciones. Es muy importante “auscultarla” y responder a lo que emerge en su seno como dones del Espíritu.

Formulo algunas preguntas pensando sólo en uno de los aspectos, el del desarrollo de la Orden en cada continente:

  1. ¿Cómo avanzar hacia un crecimiento sostenible en las circunscripciones de África y de Asia? Y no me refiero solamente a los aspectos económicos o de recursos materiales, sino al concepto de sostenibilidad integral (personas, equipos, proyectos, recursos, identidad, procesos, etc.).
  2. ¿Cómo asegurar en las emergentes presencias escolapias de la Orden las referencias carismáticas que necesitan para crecer bien, desde una identidad calasancia clara y certera?
  3. ¿Cómo podemos intentar una reactivación de la capacidad de crecimiento de nuestras Provincias americanas, la mayor parte bien consolidadas y con muchas posibilidades de ofrecer a la Orden lo que tradicionalmente ha sido ofrecido por las demarcaciones europeas? Es probable que aquí esté una de las claves del futuro de las Escuelas Pías, en los próximos años.
  4. ¿Cómo hacer sostenibles nuestras presencias europeas, sobre todo en el contexto occidental, ante una -por el momento- irreversible reducción numérica de religiosos? ¿Cómo avanzar hacia un renovado y fértil sujeto escolapio que permita no sólo mantener lo que hacemos sino seguir creciendo? ¿Cómo trabajar para seguir teniendo vocaciones religiosas en un contexto como el europeo, aunque sea en números humildes?

Hay un tercer dinamismo al que me quiero referir, y que lo llamo “escuchar el sentir de la Iglesia”. Escuchar a la Iglesia, como hijos, y responder a sus llamadas, como apóstoles. Este es el desafío. No necesitamos “antenas muy especializadas” para detectar las llamadas que la Iglesia nos dirige. Son muy claras. Citemos algunas en dinámica de “respuesta escolapia”.

  1. La sinodalidad, expresión certera y trasformadora de la llamada a la corresponsabilidad, a la participación, a la vinculación de todos en el proyecto escolapio.
  2. Las “Escuelas Pías en Salida”, como camino de crecimiento en disponibilidad misionera y en fraternidad intercultural.
  3. La apuesta por los jóvenes y sus procesos de fe y de discernimiento vocacional. El Papa Francisco marca claramente el camino: La pastoral juvenil sólo puede ser sinodal, es decir, conformando un “caminar juntos” que implica una «valorización de los carismas que el Espíritu concede según la vocación y el rol de cada uno de los miembros de la Iglesia, mediante un dinamismo de corresponsabilidad[3]”.
  4. La lucha contra todo tipo de abuso (sexual, de conciencia o de poder), ligados a las actitudes clericalistas.
  5. El impulso misionero, de anuncio explícito del mensaje de Cristo, desde todas nuestras plataformas escolapias, acompañando procesos de educación integral desde la fe.
  6. La acogida del migrante, la atención escolapia a los pobres, la apuesta por una educación capaz de transformar la persona y la sociedad.
  7. La llamada a la reconstrucción del Pacto Educativo Global, que nos interpela directamente como escolapios.

No hay duda de que estas y otras llamadas serán objeto de nuestro trabajo capitular. No podremos abordar todas, porque sería imposible hacerlo con la adecuada profundidad, pero lo que sí tendremos que hacer es “escuchar a la Iglesia” y responder como escolapios.

Y el cuarto dinamismo que no puede faltar lo nombro así: “responder a los desafíos reales de los niños y los jóvenes”. Calasanz configuró sus Escuelas Pías como respuesta a la realidad de los niños, a su necesidad de instrucción para salir de la pobreza y marginalidad; al reto de proponerles un futuro no ligado a su cuna, sino al trabajo y al esfuerzo por crecer; al desafío de ayudarles a vivir desde una vida abierta a la fe y sostenida por ella. No fundó las Escuelas Pías desde una mentalidad de “suplencia”, haciendo algo que nadie hacía hasta que alguien -por ejemplo, el estado- lo hiciera. No. Calasanz dio una respuesta integral a un desafío integral. Y hoy sigue siendo necesario responder de la misma manera.

Por eso, si queremos responder a lo que los niños y jóvenes necesitan, tenemos que seguir defendiendo nuestro proyecto, y haciéndolo crecer, también frente a mentalidades y políticas que pretenden que ya no es necesario o que buscan el modo desvirtuarlo o controlarlo; debemos fortalecerlo, desde las claves y características propias de la educación escolapia; debemos enriquecerlo desde desafíos que son más actuales que nunca.

Entre estos desafíos: el derecho a la educación para todos; una educación portadora de respuestas al afán de sentido de la vida que los jóvenes se plantean; una educación integral que acompañe el proceso de fe de nuestros jóvenes; una apuesta por la calidad sobre todo en donde hay menos medios y más necesidades; unos educadores que realmente sientan vocación por educar, etc.

Pienso que estos cuatro dinamismos deberán estar muy presentes en nuestras reflexiones capitulares, y durante el próximo sexenio. Son opciones de “construcción de Escuelas Pías” que debemos tener muy en cuenta para dar respuestas certeras a los retos que tenemos planteados.

Pidamos a Dios, nuestro Padre, que nos ayude e inspire en este proceso. Recibid un abrazo fraterno. 

P. Pedro Aguado Sch.

P. Padre General  

[1] San José de Calasanz. “Memorial al Cardenal Tonti” Opera Omnia, tomo IX, página 305.

[2] San José de Calasanz: Carta 4342 del 17 de marzo de 1647. Opera Omnia, tomo VIII, página 273.

[3] Papa Francisco. Exhortación apostólica postsinodal “Christus vivit” nº 206, de 2019.

Hace 25 años…

Prot.S.339.2020

A TODOS LOS RELIGIOSOS DE LA ORDEN

Hace 25 años…

El 1 de octubre de 1995, el Papa San Juan Pablo II elevó a los altares al beato Pedro Casani y a trece mártires escolapios, testigos de la fe hasta dar la vida por Jesucristo. Estamos celebrando el 25º aniversario de esta extraordinaria fecha de la historia de nuestra Orden, que fue vivida y celebrada con profunda alegría en todo el mundo escolapio.

Creemos que es muy bueno que recordemos este feliz aniversario, y lo hagamos en acción de gracias a Dios por el don de la santidad de nuestros hermanos escolapios. Recordemos sus nombres:

  • Pedro Casani de la Natividad de Santa María Virgen
  • Dionisio Pamplona de San Barnabás
  • Manuel Segura de la Virgen del Pilar
  • David Carlos del Santísimo Sacramento
  • Faustino Oteiza de Nuestra Señora de los Dolores
  • Florentín Felipe de San Francisco de Borja
  • Juan Agramunt de los Sagrados Corazones
  • Enrique Canadell de los Sagrados Corazones
  • Matías Cardona de San Agustín
  • Ignacio Casanovas de San Ramón
  • Carlos Navarro de la Virgen de los Desamparados
  • Francisco Carceller de Nuestra Señora de Lourdes
  • José Ferrer del Carmelo
  • Alfredo Parte de la Virgen

Quisiéramos recordar también las palabras del Papa en la homilía de ese solemne día, porque nos ofrecen una preciosa síntesis de lo que estamos celebrando.

“Hermano, siervo de Dios: Practica la paciencia”. La Orden de las Escuelas Pías contempla hoy en la gloria a catorce de sus miembros: el Padre Pedro Casani, primer compañero de san José de Calasanz y trece mártires de la persecución religiosa de 1936 en España. Pedro Casani, natural de Lucca, se une en 1614 a José de Calasanz para “educar en la piedad y las letras” a la infancia romana. Abierto a la caridad con el prójimo y entregado a la educación de los niños pobres, repetía antes de su muerte: “La paciencia y la oración pueden hacer mucho”.

Dionisio Pamplona y sus compañeros mártires no son héroes de una guerra humana, sino educadores de la juventud que por su condición de religiosos y maestros afrontaron su trágico destino como auténtico testimonio de fe, dándonos con su martirio la última lección de su vida. ¡Que su ejemplo y su intercesión lleguen a toda la familia calasancia!

No les escribimos esta carta simplemente para recordarles esta efeméride, sino sobre todo para invitarles a vivirla y celebrarla, renovando nuestra vocación a la santidad. Es bien cierto que la santidad es esencialmente un don de Dios, pero también lo es que ser santos es nuestro horizonte, nuestro desafío y nuestra tarea.

Nos ayuda recordar la propuesta que nos hizo el Papa Francisco en su Mensaje para el Año Jubilar Calasancio. Nos decía el Papa: “Hagan memoria de lo que son y de lo que están llamados a ser. Pido al Señor que les conceda vivir aquellas disposiciones que hicieron santo a su Fundador. De esta manera, las Escuelas Pías serán lo que San Calasanz quiso y lo que los niños y los jóvenes necesitan”.

El mensaje es claro, queridos hermanos: si queremos que nuestra Orden sea lo que Calasanz quiso y lo que los niños y jóvenes necesitan, ¡seamos santos!

Les proponemos que celebren este aniversario en cada una de las presencias de la Orden, bien en comunidad, bien con los alumnos o con los educadores. Ustedes verán el mejor modo de hacerlo, en función de las circunstancias. Al celebrarlo, oremos los unos por los otros, y pidamos al Señor que nos conceda del don de la santidad.

Para que los niños crezcan en Piedad y Letras, Señor, danos escolapios santos.
Para que la juventud conozca y siga a Cristo, Señor, danos escolapios santos.
Para que los escolapios conformemos nuestras vidas según el Evangelio., Señor, danos escolapios santos.
Para que demos testimonio de la Verdad como sus cooperadores, Señor, danos escolapios santos.
Para que prediquemos a Cristo, y a Éste crucificado, Señor, danos escolapios santos.
Para que caminemos bajo la protección de María, Reina de las Escuelas Pías, Señor, danos escolapios santos.
Para que las comunidades escolapias sean lugares de amor fraterno, Señor, danos escolapios santos.
Para que el Pueblo de Dios crezca en fe, esperanza y amor, Señor, danos escolapios santos.

Te pedimos por el don de la santidad en las Escuelas Pías para que seamos instrumentos eficaces en la santificación de las almas según nuestro ministerio escolapio. Ayúdanos para que nuestras comunidades sean lugares de santificación, de buscar y cumplir la voluntad de Dios. Ayúdanos para que vivamos nuestra vocación en plenitud y con alegría siendo auténticos discípulos y testigos del Señor que es santo y quiere que también nosotros seamos santos. Amen.

En comunión de oraciones, reciban un abrazo fraterno.

La Congregación General de las Escuelas Pías

Roma, 1 de octubre de 2020

Experiencia del Webinar: ¿Qué hace un chico como tú viviendo los votos?

Compartir es dar de lo que uno tiene. Esa es la experiencia que he tenido de este webinar, en el que hemos contestado preguntas que se hacen los jóvenes a cerca de la vivencia de un joven religioso viviendo los votos, porque ha sido poder compartir de la experiencia que tengo, de la interiorización y vivencia personal de mi estilo de vida de amor a Jesús siendo pobre, casto y obediente. Al ir respondiendo las distintas preguntas, yo reflexionaba, que uno no puede hablar de lo que no se tiene y no se vive, por ello, me invitó a seguir viviendo con más fuerza la opción de vida por la que he optado y ser un reflejo vivo de Jesús para los jóvenes.

Julio Cesar Andrade Tinoco SchP.

Las Escuelas Pías organizan un encuentro internacional para impulsar la reconstrucción del Pacto Educativo global

Como consecuencia de la convocatoria que ha lanzado el Papa Francisco a un “Pacto Educativo Global”, las Escuelas Pías han puesto en marcha un proceso de profundización e impulso sobre los retos actuales que tiene la educación. Como indica el P. Pedro Aguado, Superior General de los Escolapios, se trata de un proceso “formidable” de repensar la educación y situarla en su lugar, como la clave de un mundo mejor, de una sociedad más justa y fraterna. “Para nosotros, escolapios, hijos e hijas del fundador de la escuela popular cristiana, es fácil comprender este proceso, porque llevamos cuatro siglos trabajando en él”, explica Aguado.

El P. General ha dejado bien claras las tres opciones desde las que impulsar todo el proceso: poner la persona en el centro; impulsar todos los procesos que ayudan a crecer a la persona y educar en el servicio al bien común de todos los seres humanos. El objetivo es buscar el mejor modo de participar en esta tarea universal consistente para reconstruir el pacto educativo global. “Estamos ante un reto que ya fue iniciado -proféticamente- por Calasanz, y en el que hoy podemos y debemos seguir dando lo mejor de nosotros mismos”, destaca.

Encuentro internacional escolapio

Por este motivo, los educadores escolapios han sido llamados a participar en un Encuentro escolapio internacional, que tendrá lugar el próximo sábado 3 de octubre de forma telemática con traducción simultánea en los idiomas oficiales de la Orden (español, italiano, francés e inglés). El encuentro, de hora y media de duración, contará, entre otros, con la participación del salesiano Juan Antonio Ojeda, miembro de la OIEC (Organización Internacional para la Educación Católica). Además, se compartirán experiencias docentes escolapias de Argentina, Colombia, España, y África en torno a los ejes principales de trabajo: la ecología integral, dignidad humana, solidaridad y desarrollo y paz y ciudadanía

A la cita están convocados todos los que colaboran de algún modo en la misión escolapia en las escuelas, centros de educación no formal y parroquias, así como los directivos de asociaciones de padres y exalumnos.

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