Escuelas Pías Centroamérica y Caribe

Próximos eventos

  • Ordenación Presbiteral Rogelio Gimeno (1974) 5 octubre, 2022 a las 22:00 – 23:00
  • Ordenación Sacerdotal P. Freddy Araujo (2017) 7 octubre, 2022
  • Ordenación Sacerdotal Melvin Santos (2011) 8 octubre, 2022
  • Cumpleaños P. Rodolfo Robert (Rudy) (1961) 12 octubre, 2022
  • Oración por la presencia de Santo Domingo 14 octubre, 2022
  • Cumpleaños Lelys Carolina Paredes (F) (1967) 15 octubre, 2022
  • Ordenación Sacerdotal Héctor Sánchez (1992) 17 octubre, 2022
  • Cumpleaños Edixon Rojas (1977) 20 octubre, 2022
  • Ordenación Sacerdotal Alain Fadeau (2017) 21 octubre, 2022
  • DÍA CALASANCIO 25 octubre, 2022

Infografía de nuestra Provincia

La Orden ha realizado las fichas demarcaciones y nos permiten acercarnos de forma sencilla a la realidad de la demarcación, y otras demarcaciones.

Si verlas todas las fichas, puede hacerlo en https://scolopi.org/demarcaciones/

Se cumplen 25 años…

Este año 2022 se cumplen 25 años de la aprobación, por parte del 44º Capítulo General de la Orden, del documento institucional “El Laicado en las Escuelas Pías”. Es una fecha “redonda”, que nos puede sugerir una mirada agradecida al camino recorrido a lo largo de estos años y que este documento que recordamos tanto contribuyó a impulsar y a desarrollar.

Aquel Capítulo General de 1997 se convocó con un lema muy interesante. Rezaba así: “Carisma y Ministerio: una historia que recordar, una historia que construir”. Nos convocaba el 400º aniversario del comienzo de la misión calasancia en la Escuela de Santa Dorotea (1597), y la Orden festejaba con profunda alegría esa historia -inacabada- que inició Nuestro Santo Padre en la pequeña sacristía de una parroquia del Trastevere.

Me parece que ahora sería bueno aplicar el mismo lema a este pequeño aniversario del documento sobre el laicado escolapio. Efectivamente, estamos ante una bella historia que debemos recordar y continuar construyendo. Me gustaría contribuir a ello con esta sencilla carta fraterna. Quisiera referirme a unos pocos puntos que considero importantes.

En primer lugar, creo que tenemos que hacernos una pregunta: ¿qué buscaba aquel Capítulo General con ese documento? Nada se aprueba en un capítulo sin una intencionalidad. Releyendo las actas y el propio documento, aparecen claramente los tres objetivos que estaban sobre la mesa en aquellos años:

  1. Aclarar la conciencia escolapia sobre ese tema.
  2. Responder a las inquietudes de tantas personas laicas que se preguntan por el proyecto que las Escuelas Pías tienen en relación con ellos.
  3. Aceptar que la apertura a los laicos es un signo de los tiempos que nos interpela profundamente.

Estos eran los tres objetivos. Así consta en las actas del Capítulo y en el propio documento.  Quiero compartir con todos vosotros que los tres siguen siendo reales, actuales y provocativos. Sigue siendo necesario profundizar y clarificar lo que vivimos; seguimos recibiendo preguntas, propuestas y aspiraciones desde las personas que comparten nuestro carisma y nuestra misión; sigue siendo cierto que este camino nos interpela y provoca en la Orden deseos de respuesta y de nuevos pasos, así como preguntas e inquietudes. Seguimos caminando, hermanos.

Junto a esta afirmación de que los objetivos siguen siendo actuales, también debemos afirmar que en los tres hemos avanzado mucho. Ofrezco algunos datos de este caminar y de este progreso, aludiendo también a las dificultades y despistes que tenemos.

  1. El documento que conmemoramos se aprobó canónicamente con el 65% de los votos en el seno del 44º Capítulo General. Todos sabemos que una proposición o un directorio, para ser aprobados, necesitan la mayoría absoluta. La votación con la que el documento fue aprobado indica una mayoría clara, pero también expresa dificultades o dudas. Años después, el actual Directorio de Participación, que es la concreción actualizada del documento de 1997, se aprobó con el 84% de los votos de los capitulares. Tal vez no son datos muy relevantes, pero nos sirven para comprender que estamos ante un reto y un proceso que necesita su tiempo, pero que poco a poco va siendo bien comprendido y asumido por la Orden.
  2. Por otro lado, sabemos que las cuatro modalidades de participación se han consolidado y hay muchas experiencias, y muy ricas, de impulso de cada una de ellas. Es cierto que la integración carismática y jurídica continúa siendo una opción poco extendida, pero no por eso poco significativa. Y es también cierto que el trabajo para el acompañamiento de nuestros colaboradores, la riqueza de los procesos de Misión Compartida y el desarrollo de la Fraternidad han sido formidables.
  3. Junto a estos datos de fondo, cito otras muchas cosas que están suficientemente claras entre nosotros: compartir el carisma y la misión entre religiosos y laicos es bueno, rico y necesario; cuanto mayor sea la identidad calasancia del laicado, mejor para los niños y jóvenes que crecen entre nosotros; la pluralidad vocacional escolapia es rica y creativa; los ministerios escolapios encomendados a los laicos provocan riqueza de misión e incluso la posibilidad de crear nuevos ministerios; el modelo de presencia escolapia se va abriendo paso entre nosotros con progresiva naturalidad; la Fraternidad y al Orden comparten misión de diversas maneras, siendo especialmente significativa la red “ITAKA-Escolapios”; la Fraternidad se va dotando poco a poco de estructuras de animación y acompañamiento, y está naciendo en nuevos contextos y demarcaciones, etc.
  4. Como en todo proceso, parecen también dificultades y situaciones que necesitan ser revisadas o acompañadas. Citemos algunas: en algunos lugares cuesta encontrar el modo adecuado para que la Fraternidad se ubique bien en el dinamismo de la Provincia y de cada una de las presencias, con el fin de que pueda crecer y aportar como lo que es, una importante entidad escolapia; comprender la formación de los laicos en dinámica de Misión Compartida como “saberes que se aprenden en un curso” y no como un proceso integral que transforma la vocación educadora de las personas; creer que los religiosos no nos tenemos que formar, junto con los laicos, en todo lo referente a la identidad calasancia de nuestra misión, “porque ya lo sabemos todo”; no reflexionar suficientemente sobre la importancia de la presencia de los religiosos en la vida de la Fraternidad, etc.
  5. Hemos de ser cuidadosos con determinadas maneras de pensar o quizá más bien frases o ideas que a veces subyacen entre nosotros, especialmente en algunos lugares, y que no reflejan en absoluto ni el modo de pensar de la Orden ni las dinámicas sinodales que propone nuestra Iglesia. Cito algunas de ellas:
    1. “Mientras tengamos suficientes religiosos no es necesario impulsar el proyecto del laicado”. Refleja un concepto utilitarista del laicado escolapio y no responde en absoluto al deseo de construir unas Escuelas Pías participativas, plurales y generadoras de identidad. Una cosa es tener clara la prioridad de construir una demarcación, y otra muy diferente es pensar que “impulsaremos el proyecto del laicado sólo cuando lo necesitemos; por ahora no hace falta”.
    2. “No es problema que no haya religiosos en un colegio, ya lo llevan los laicos”. Afirmación y modo de pensar que no sólo desconcierta a los religiosos, sino también a los laicos. No da igual que en un colegio escolapio haya religiosos o no. Es mejor, absolutamente mejor, que haya religiosos. Yo afirmo que no sólo es mejor, sino que es necesario. Pero si no hay, evidentemente, hay que llevar las cosas de otro modo. Pero convertir la solución de un problema -la falta de religiosos- en el ideal o en lo mejor, es un error muy serio.
    3. Hay que acompañar bien a nuestros jóvenes para que comprendan adecuadamente todo el dinamismo de la Participación. Las cosas que más desconciertan son aquellas que se sitúan en los “extremos” y que convierten el dinamismo de la Participación en lo que nunca es y nunca será. Nuestros jóvenes deben saber y sentir que su vocación es plena, necesaria, apasionante e insustituible. Como siempre ha sido. Y eso debemos transmitirlo todos -religiosos y laicos-, y no sólo con la palabra, sino con la vida.

6. Van apareciendo nuevos desafíos, todos ellos fruto de la vida y del camino que vamos recorriendo. Cito algunos de ellos

  1. Desarrollar y vivir en plenitud la identidad de la Orden y la propia de la Fraternidad. La Orden de las Escuelas Pías y la Fraternidad Escolapia son realidades diferentes que optan por la comunión. Pero esto sólo se puede hacer desde identidades claras y desde vivencias plenas. Necesitamos una Orden Escolapia que viva intensamente la consagración y la profecía, que crezca y camine desde los dinamismos y estructuras que le son propios, y que cuide su significatividad y su capacidad de Vida y de Misión. Igualmente, necesitamos una Fraternidad Escolapia que crezca en el desarrollo de su propia identidad, claramente expuesta en sus documentos, y que busque una clara vivencia de la vocación cristiana enriquecida desde el carisma calasancio de modo que, en su seno, religiosos y laicos puedan compartir el don vocacional recibido.
  2. Compartir el desafío misionero. La Orden, la Fraternidad y el conjunto del laicado escolapio, somos enviados a los niños, a los jóvenes, ante todo a los más pobres. Este envío en misión puede y debe ser compartido. Lo es ya en muchos lugares de la Orden, y contamos con ricas y fecundas experiencias de este “envío en misión compartido”. Incluso tenemos presencias escolapias que nacieron así, de modo conjunto.
  3. Configurar un sujeto escolapio claro y fecundo. Cuando hablamos de “lo escolapio” no hablamos sólo de la Orden. Esto es se va clarificando poco a poco entre nosotros. Pero este nuevo sujeto escolapio que estamos configurando, formado por la Orden, las Fraternidades y tantas personas que comparten la Misión que hemos recibido de Dios a través de Calasanz, necesita ser bien reflexionado y estructurado, en sus diversas dinámicas, para que sea fecundo. Si es confuso, si las diversas identidades no son bien respetadas, no funcionará.
  4. Desarrollar los ministerios escolapios. Vivimos un momento de reflexión creativa sobre este tema de los ministerios, que es decisivo en el impulso de la pluralidad vocacional escolapia. Nuestro último Capítulo General pidió a la Congregación General que estudie la posibilidad de crear un nuevo ministerio escolapio, relacionado con la escucha y el acompañamiento. Es un bello ejemplo de la vida que surge entre nosotros.
  5. El papel protagonista de los jóvenes y su aportación a unas Escuelas Pías mejores. No hay duda de que por este camino llegarán muchas más aportaciones y sugerencias en todo lo relativo a la Participación. Estamos muy agradecidos al Señor por el don de la presencia de los jóvenes que crecen y caminan entre nosotros con creciente corresponsabilidad escolapia, sabedores de que la construcción de las Escuelas Pías es una bella aportación a la utopía eclesial y social que ellos quieren construir y que todos sabemos y creemos que debemos esperar como don del que todo lo puede: el Reino de Dios y su Justicia.

Quisiera concluir esta carta fraterna con unas palabras de agradecimiento a tantas personas que, con su mejor voluntad y amor por Calasanz, desean honestamente crecer en su identidad y vinculación escolapia y, con su sensibilidad y sus sueños, aportan nuevas energías al conjunto de las Escuelas Pías. A todas ellas expreso mi agradecimiento y por todas ellas doy gracias a Dios. Al Señor de las llamadas le pedimos que siga convocando a más personas, cada una según su vocación, a continuar impulsando el siempre inacabado sueño de San José de Calasanz.

Recibid un abrazo fraterno.

P. Pedro Aguado Sch. P.

Padre General

Escuela de Educadores Escolapios en Venezuela

Dinamismo que apuesta a la educación desde la dedicación y el amor. Innovación provincial en red

Karina Miliante – Escuela de Educadores Escolapios. Venezuela

En la Escuela de Educadores partimos de una convicción: el carisma escolapio no se encierra en los colegios, sino que se desarrolla también en otros espacios educativos como los centros de Educación No Formal, las parroquias, el Movimiento Calasanz, el voluntariado social, la educación superior, en las residencias y hogares calasancios. En ellos, los educadores son el personal contratado y los voluntarios.

La Escuela es una experiencia sinodal que implica el crecimiento de la vocación educadora desde el pensamiento y la obra de Calasanz, impulsando la identidad carismática compartida.

En la Provincia de Centroamérica y Caribe nos hemos propuesto un “camino sinodal”. Por ello, desde un trabajo en equipo, proponemos un plan de formación anual para los agentes educativos que se incorporan a nuestras presencias; para los que se encuentran en formación y actualización permanente y para aquellos que tienen un perfil para liderar proyectos. Para ello, contamos con facilitadores, con la experiencia suficiente entre los religiosos y laicos comprometidos.

Describimos los contenidos y las actividades realizadas durante los últimos tres años:

Intenso trabajo en los que el uso de las plataformas tecnológicas y el trabajo en redes, han servido como instrumento para desarrollar algunos temas importantes en la dinámica de la Provincia: la Escuela a tiempo completo, el aprendizaje cooperativo, el aprendizaje basado en competencias de acuerdo al perfil de salida de nuestros estudiantes, la escuela en salida, el aprendizaje servicio, el productivo, la metodología comunicativa funcional. Experiencias teñidas con el tinte escolapio y compartidas en los encuentros pedagógicos anuales: encuentros de innovación y pedagogía; encuentros sobre la pedagogía de los cuidados.

Seminarios provinciales para tratar los temas de la educación en la fe, coordinados por el P. Oscar García con la finalidad de promover un ambiente pastoral de las diversas presencias de la Provincia; celebrar las convivencias y sostener la animación vocacional.

Además de trabajar con los docentes, les hemos propuesto a los coordinadores y voluntarios de Itaka Escolapios temas importantes para la misión como métodos de diseño del cambio personal y social, el empoderamiento para cuidar de sí mismo y poder trabajar con los demás, para la transformación socio-educativa, la planificación del trabajo y la elaboración y ejecución de proyectos.

Se ha estudiado en profundidad los cuadernos de Movimiento Calasanz con los responsables de grupos, jóvenes que se van reconociendo como caminantes con una misma misión en ciudades y países diferentes, compartiendo propuestas que animan su vocación para la conformación de la Comunidad Cristiana Escolapia.

Red que día a día se va ampliando, formada por personas de diferentes edades y experiencias de las distintas plataformas escolapias unidas por un carisma, ganando Identidad, alegres en los encuentros.

Compartir de experiencias para enfrentar los desafíos de una escuela de calidad para los pobres, la crisis ecológica y de sostenibilidad, la exclusión, la interculturalidad y los derechos humanos y profundizar en nuestra acción pastoral y social a pleno tiempo, entre otras.

Diplomado de Identidad y Pedagogía Calasancia, coordinado y facilitado por el P. Javier Alonso con la participación de directivos y docentes de toda la Provincia en el que se estudia en profundidad el contexto de Calasanz, su vida y obra, la finalidad de la educación calasancia, el niño, el docente, el acompañamiento y formación, los métodos, los itinerarios y perfiles, la fe y la cultura o la piedad y las letras, la evangelización, la comunidad y su desembocadura cristiana escolapia.

En definitiva, dinamismo impregnado de compañerismo, identidad y motivación al estilo de una buena pedagogía del Encuentro. Por eso, consideramos a la Escuela de Educadores Escolapios es un proceso sinodal que apuesta a la educación desde la identidad, la dedicación y el amor.

Más detalles en las páginas: https://formacionescolapia.wordpress.com.

https://formacion.itakaescolapios.org/es/

XIV Asamblea Fraternidad Escolapia de Venezuela

Este fin de semana en la Casa de Apostolado de Carora, se celebró la XIV Asamblea de la Fraternidad Escolapia de Venezuela

El viernes en la noche llegaron los fraternos de Barquisimeto y Valencia, donde compartieron la vida, cenaron y descansaron. Seguidamente, el sábado en la mañana, fueron llegando los hermanos de Carora, se inició con la oración, dinámica de bienvenida y el cronograma de la Asamblea

La jornada se inició con Nelyimar Pérez y Raúl Zambrano, presentando las gráficas con la rendición de cuentas, tanto del curso 2021-22, como la comparativa del cuatrienio 2018-22; y los avances de los voluntarios y de los diversos proyectos. Inmediatamente, se presentó el Plan Estratégico 2021-27 de la Red y se trabajó en pequeños grupos para hacer algunos aportes para el periodo que acaba de iniciar. Seguidamente, los animadores de las ocho (8) comunidades (1 en Maracaibo, 4 en Carora, 1 Barquisimeto y 2 en Valencia) compartieron los logros, dificultades y avances de la comunidades

Encomienda de los Ministerios Escolapios

En la tarde del sábado, el P. Javier Alonso nos habló de los Ministerios Escolapios. Luego el P. Juan Serra nos comentó la estructura de los Equipos de la Orden; posteriormente, Carolina Paredes, nos trató el tema de elaborar el proyecto de Fraternidad de Venezuela con base en el Proyecto del Consejo General de la Fraternidad 2021-2027. Al final de la tarde, se celebró al Eucaristía para el recibimiento de los 6 nuevos Ministros Laicales Escolapios (de Pastoral y Educación de la Infancia) de la presencia de Carora; los ministros son: Yelitza Alvarado, Elba Aponte, Ana Ortiz, Leiva ánchez, Carmen Crespo y Mario Mattia. La celebración fue presidida por el P. Juan Serra, y le acompañaron Mons. Carlos Curiel, y los PP. Javier Alnso, Oscar García y Jesús Pérez. En la noche del sábado, se realizó la cena y el compartir lúdico

Asamblea en el proceso de elección del nuevo Consejo Local de la Fraternidad de Venezuela

El día domingo, la Comisión Electoral (Vicenta Trillo, Willian Pinto y Juan Montero) marcó el proceso y las pautas según los estatutos para las votaciones del nuevo Consejo Local de la Fraternidad 2022-26, presentando los ocho (8) candidatos elegidos de las elecciones primarias. El nuevo Consejo Local quedó conformado por: Alexis Ramos, Carmen Crespo, Deyanira Freitez y Raúl Zambrano. Agradecemos al Consejo Local saliente por todo el trabajo realizado durante su gestión: Dios les bendiga.

Comisión para el Pan Estratégico de la Fraternidad de Venezuela

Seguidamente, se creó una comisión de la Fraternidad para el diseñar Plan Estratégico de la Fraternidad Escolapia de Venezuela, quedando conformado por: P. Oscar García, Juan Montero, Mary Leal, Nelyimar Pérez y Yoxy Sánchez. Para cerrar la Asamblea, celebramos el cumpleaños de la hermana Vicenta Trillo.

Encuentro de la Congregación General con los SSMM de América

La reunión de SSMM de América fue celebrada en la Provincia de Nazaret, en la ciudad de Bogotá, Colombia. La recepción de los hermanos escolapios de las comunidades del Rincón y del Paraíso fue fraterna y siempre atenta. Dedicamos una tarde a compartir la vida y la mesa, en clave de corresponsabilidad por construir las Escuelas Pías que necesitamos. Resaltamos la presencia alegre y esperanzadora de los novicios de Nazaret: Bryan y Juan Diego; así como del junior Juan Diego. Les animamos a seguir adelante con su vocación. Por otro lado, en medio de las reuniones de diálogo entre los SSMM, el Colegio Calasanz recibió a todos los superiores, y les mostraron la pasión por la misión que religiosos y laicos desarrollan con los niños y jóvenes de esa ciudad. Gracias por su entrega alegre y trabajo diligente.

Esta reunión fue convocada por la Congregación General para dialogar con los actuales Provinciales sobre el proceso de recepción del 48o. Capítulo General, así como del desarrollo de los procesos capitulares demarcacionales en la circunscripción americana. Por otro lado, todos los Superiores Mayores compartieron los logros, y también los desafíos que viven las demarcaciones en lo ministerial, en la vida fraterna, en lo referente a una adecuada y sistemática Cultura Vocacional, así como los desafíos socio-políticos culturales y educativos que viven nuestras presencias escolapias.

Subrayamos nuestra solidaridad y cercanía con las presencias en Centroamérica y el Caribe, por las difíciles circunstancias que rodean la vida pública en su cotidianidad. Agradecemos profundamente su entrega y servicio en favor de la niñez y la juventud, pues claramente hay un llamado profético de construir un futuro esperanzador como fruto del Reino de Dios en el mundo.

Finalmente, la reunión de SSMM de América concluyó con una serie de desafíos comunes que como circunscripción posibilitarán la colaboración interdemarcacional. Reconocemos que los dones de la circunscripción deben estar abiertos al conjunto de la Orden. La Circunscripción Americana es consciente de su recorrido histórico y la fuerza con la que puede colaborar a las diferentes realidades de la Orden. En un ambiente y clima de apertura, diálogo, discernimiento, análisis de la realidad y de oración seguiremos trabajando para hacer presente a Calasanz en los rostros de niños y jóvenes en América.

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