Escuelas Pías Centroamérica y Caribe

Próximos eventos

  • Equipo Interculturalidad e Inculturación 7 julio, 2020 a las 20:00 – 22:00 https://us02web.zoom.us/j/85170786540?pwd=RG5JVHl4aUZ5SDQ1MXVOV2FpYkxDUT09 Willians Costa le está invitando a una reunión de Zoom programada.Unirse a la reunión Zoomhttps://us02web.zoom.us/j/85170786540?pwd=RG5JVHl4aUZ5SDQ1MXVOV2FpYkxDUT09ID de reunión: 851 7078 6540Contraseña: 319566
  • Cumpleaños Melvin Santos 10 julio, 2020
  • Reunión Comisión Protección 10 julio, 2020 a las 10:30 – 12:00
  • Vzla Equipo de Presencia 10 julio, 2020 a las 16:00 – 18:00
  • Cumpleaños Flavio Baldizón 12 julio, 2020
  • Cumpleaños Carmen Crespo (F) (1972) 14 julio, 2020
  • Ordenación Sacerdotal Benito Forcano (1966) 16 julio, 2020
  • Reunión Fundaciones, Voluntariado y Ministerios 20 julio, 2020 a las 14:00 – 15:00
  • Cumpleaños Ever Barahona 22 julio, 2020
  • Cumpleaños Jr. Rolando Hernández 23 julio, 2020

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¿Qué hemos aprendido durante el tiempo de cuarentena? Una perspectiva desde la dirección escolar

¿Qué hemos aprendido durante el tiempo de cuarentena?

Una perspectiva desde la dirección escolar.

En muchos países ya se superan los 100 días de confinamiento, las escuelas del hemisferio norte terminaron el curso de modo virtual y tienen todavía la incertidumbre de como comenzarán en septiembre.

Sin una preparación previa, los sistemas educativos pasaron de la presencialidad a la virtualidad con todo lo que conlleva. Esta pandemia es un acontecimiento que está cambiando nuestros modos de relación y la forma de hacer escuela.

Los equipos directivos han dinamizado este cambio inesperado. Por eso, le hemos preguntado a varias directoras de nuestras escuelas que nos respondan a la pregunta: ¿Qué hemos aprendido en este tiempo?

Marirrosa Carrera. Directora Colegio Calasanz de Caracas.

Aprovechar la tecnología: uso de recursos, plataformas y metodologías para mejorar la enseñanza, tomando en cuenta el gran valor comunicacional de los recursos tecnológicos. Y así, optimizar el uso de la tecnología.

Fortalecer vínculos en la distancia. La cuarentena no ha sido aislamiento, hemos podido estrechar los vínculos y acercarnos más a las personas: estudiantes, familias y compañeros de trabajo.

Redimensionar el rol del docente, que se está transfigurando en lo que debe ser. Un mediador, un facilitador, un creador de escenarios, de ambientes y generador de vínculos.

Trabajar en equipo: directivo, docente, administrativo y de mantenimiento. Nuestros equipos han optimizado el uso del tiempo en las comunicaciones, somos más específicos, concretos, tenemos reuniones efectivas en poco tiempo. Compartimos criterios y generamos acuerdos.

Afianzar el compromiso de compartir la Misión. El personal que se mantiene está comprometido y entregado al trabajo.

Humanizar la educación. Hemos insistido mucho en descentrarnos de los contenidos, en atender la educación emocional, las actividades lúdicas, colaborativas y cooperativas. Estamos aprendiendo a equilibrar la enseñanza de contenidos con la enseñanza de valores y gestión de las emociones. Esto se ve más en Inicial y Primaria. En Secundaria está costando más.

Atender a los más pobres. Estamos aprendiendo a flexibilizar lo necesario y suficiente para lograr llegar a todos nuestros estudiantes. Se refiere también a lograr una enseñanza que esté enfocada en la diversidad de estilos de aprendizaje, una enseñanza más personalizada, que realmente tenga como centro al estudiante y parta de sus necesidades e intereses, atendiendo las diferencias individuales. No digo que lo hayamos logrado, creo que por fin empezamos a tomar conciencia de esto.

Aplicar metodologías activas ya no es tanta teoría, comienza a verse más en la práctica. Plantear actividades que conecten al estudiante con la vida, con la realidad, que sea capaz de interpelar la realidad y cuestionarse a sí mismo. Vamos dando pasos hacia una evaluación más formativa que sumativa.

Garantizar el valor de la educación. Educar para enfrentar la realidad, para el cambio, para salir fortalecido de la crisis, para ser transformado y transformar.

Mantener la Pastoral como un eje transversal. Mantener viva la oración y toda experiencia de Dios. Nos damos cuenta de lo importante de fortalecernos como una comunidad cristiana escolapia que comparte una misión y también comparte la vida.

Sí podemos salir adelante. Estamos haciendo más de lo posible, a veces sentimos que hacemos lo imposible, en un país que no deja de asombrar por sus contradicciones, su pobreza y violencia creciente. Al mismo tiempo somos capaces de encontrar oportunidades y somos capaces de educar desde la esperanza y para la solidaridad.

No podemos quedarnos a esperar a que lleguen indicaciones o a ver qué hacen otros. Tenemos que actuar. Tenemos que cambiar. Y con el cambio tener cuidado, lo esencial debe permanecer, la identidad nos marca el camino, no podemos perder de vista el horizonte.

Gladis Cuéllar. Coordinadora pedagógica Provincia de Nazaret.

Aprender a valorar la vida con todo su proceso formativo integral.

Mayor conocimiento de la vida tanto de los estudiantes como de los educadores, todos vivimos de manera particular diferentes realidades y por tanto se tienen diferentes necesidades para acompañar.

Nuestras comunidades educativas valoran bastante la formación espiritual y el acompañamiento permanente en este momento de crisis humanitaria.

Seguir fortaleciéndonos como comunidad para el trabajo en equipo y colectivo.

Poder contar con herramientas tecnológicas que respondan a nuestro proyecto educativo.

El valor que representan áreas como pastoral, cátedra Calasanz, educación física, artes, el movimiento Calasanz, entre toda la propuesta pastoral de nuestras obras como fundamentos para la vida de los estudiantes y nuestros maestros.

Lo importante que es formar a nuestras comunidades en procesos de afrontamiento y resilencia.

María Muñoz. Directora Colegio Calasanz (Valencia)

Importancia para afrontar la situación de la cercanía, el acompañamiento, la dimensión espiritual, la paciencia, la flexibilidad en los tiempos y en la exigencia.

Estamos aprendiendo mucho a priorizar en la docencia, a anteponer la persona ante todo lo demás, a adaptarnos a cada alumno y cada familia.

Estamos aprendiendo a innovar, a reubicarnos en relaciones y en los modos de dar clase, aprendiendo mucha tecnología, muchos recursos.

Aprendiendo a confiar en el otro, en el compañero/a de asignatura, en el equipo directivo, en los alumnos y en las familias.

Aprendiendo a ser positivos y mirar el curso y la situación en general desde una perspectiva constructiva, y también estamos aprendiendo a ser transmisores de esperanza y optimismo.

Estamos remodelándonos como docentes y reavivando nuestra vocación cada día.

Carmen Crespo. Directora Colegio Cristo rey de Carora (Venezuela)

Es necesario, humanizar la educación, este virus que ahora nos tiene encerrados a todos, no llegó por casualidad, ni es producto de la naturaleza; ha sido producto del hombre en su ansia de poseer, dominar, consumir.

Nuestro empeño ha de ser en formar ciudadanos capaces de vivir en armonía y equilibrio consigo mismo, con los demás y con la madre tierra, consciente de los problemas del mundo y preparado en todas sus dimensiones (cognitiva, psico-afectiva, moral, social, política, espiritual y técnica) para trabajar por una sociedad mejor.

En estos días en que estamos leyendo, reflexionando sobre la Encíclica del Papa Francisco Laudato Sí, notamos que necesitamos una reflexión profunda sobre el currículum, nos pide «virtudes ecológicas» vidas ecosostenibles, y esto sólo es posible si aprovechamos la oportunidad única que tenemos de cooperar y «cambiar a las personas que van a cambiar el mundo» como dice Paulo Freire. Para ello, vamos dando pasos al tener un perfil claro del estudiante, pero también, hemos de tener una mirada más integral e integradora, diseñar un modelo de escuela que realmente llegue a todo y a todos: los estudiantes, los educadores, las familias, las asociaciones civiles, la Iglesia, creyentes y no creyentes, las empresas, los contenidos, la ciencia, la tecnología, naturaleza…y que abiertamente, explícitamente, tomando como referencia este documento, propongamos salir, romper una estructura que en el tiempo nos ha ido llevando a una cultura destructiva y de exclusión sobre todo a los más pobres .

Fuente: https://coedupia.com/

Reiniciar

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Queridos hermanos, escribo esta carta fraterna desde Roma, después de tres meses de confinamiento en la comunidad escolapia de Santander (Provincia Betania), a la que desde aquí reitero mi agradecimiento por su acogida y por su paciencia. Estas semanas (o meses) están siendo para todos nosotros muy especiales y diferentes, y posiblemente sus consecuencias -que todavía no conocemos con claridad- nos seguirán afectando durante bastante tiempo. Probablemente las cosas serán diferentes después del COVID-19. Sin duda, estamos ante un nuevo momento., que nos desafía fuertemente. Por eso he querido titular esta carta con el lema que el Equipo General del Movimiento Calasanz ha propuesto para el nuevo curso: REINICIAR.

¿Qué hemos aprendido en estas semanas o meses de confinamiento obligatorio por razones de salud pública? Creo que a todos nos ayudaría atrevernos a responder a esta pregunta. Voy a intentarlo, dando nombre a algunas experiencias que he escuchado y leído en estos días. Y voy a tratar de hacerlo a pesar de que en muchos lugares de nuestro mundo seguimos confinados, seguimos sin poder llevar adelante nuestra vida normal y nuestra misión.

Normalmente, nuestra vida está siempre llena de actividad, de mucho trabajo, de un sinfín de cosas que nos llenan el día y que difícilmente nos permiten un cierto sosiego. Esto es muy frecuente en el mundo escolapio. Pero quizá estas semanas de confinamiento nos han ayudado a meditar, con cierta profundidad, sobre cómo vivimos, sobre qué es realmente lo esencial, dónde está el centro de nuestra vida y las razones de nuestra misión.

Quizá estos meses hemos podido profundizar un poco más en la experiencia central de la persona de fe, de la persona que tiene puesta su confianza en Dios, y que atraviesa toda la Sagrada Escritura. Es la experiencia del salmista, que proclama con certidumbre: Deteneos y reconoced que yo soy Dios”. No me resisto a transcribir la primera y la última estrofa de este salmo 45 con el que oramos tantas veces en comunidad:

Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza, poderoso defensor en el peligro. Por eso no tememos, aunque tiemble la tierra y los montes se desplomen en el mar / Deteneos, reconoced que yo soy Dios: más alto que los pueblos, más alto que la tierra. El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro alcázar es el Dios de Jacob.

Quizá estas semanas hemos aprendido que podemos “detenernos”. Y ese “detenernos” nos ha ayudado a reconocer que hay un Dios, a hacernos más conscientes de dónde está el sentido de todo lo que hacemos, a comprender que sólo si vivimos en su presencia adquiere plenitud aquello a lo que nos dedicamos. Obviamente, tenemos que seguir trabajando y, si Dios lo permite, nuestra vida debe volver a estar cargada de actividad. ¿Pero hemos aprendido la lección de que de vez en cuando necesitamos detenernos y reconocer que Dios es Dios? Esto tiene muchas consecuencias, algunas de las cuales están contenidas en el salmo 45 del que estamos hablando.

Quiero compartir con todos vosotros algunas pequeñas reflexiones a raíz de todo lo que hemos vivido, de lo que estamos viviendo y de lo que estamos por vivir.

Dios es nuestro refugio, por eso no tenemos miedo. El miedo es libre. Y de vez en cuando viene bien. Recuerdo siempre a un buen hermano escolapio, ya fallecido (el P. Jaume Pallarolas), que siempre decía “Ánimo, valor y miedo”. Y acertaba cuando lo decía. Pero es verdad que el hombre y la mujer de fe, aunque tenga el miedo humano propio de quien se siente inseguro, tiene la plena confianza de que Dios es Padre y sabe lo que necesitamos. Por eso oramos diariamente diciendo “hágase tu voluntad”. Se puede combinar bien la experiencia humana de la inseguridad con la experiencia profundamente creyente de la confianza incondicional. Creo que todos lo hemos experimentado en estos meses. Esta es una primera invitación que nos tenemos que hacer unos a otros después de la pandemia: acrecentar y cuidar nuestra confianza en Dios, para que ésta sea siempre mayor que nuestras inseguridades.

El valor de la comunidad. Como os decía, yo he pasado el confinamiento en una comunidad diferente de la mía. Estos días he aprendido a valorar cada detalle de los hermanos, cada momento de oración compartida, de ayuda y cercanía, de escucha y diálogo, de confidencia y reflexión. Incluso he aprendido a echar de menos mi propia comunidad de Roma, a pesar de que puedo estar muy poco en ella. Ojalá podamos todos crecer en nuestra capacidad de vida comunitaria y en nuestro deseo de vivirla, que no consiste en “estar siempre en casa”, sino en “ser hermano y vivir en común”.

La pasión por la misión. Durante estos meses hemos seguido adelante, como hemos podido, con nuestra misión. Y lo seguimos haciendo. Escuelas funcionando online -donde era posible-, o por radio o whatsapp. Acompañamiento de los alumnos, de los educadores. Eucaristías y celebraciones de la fe compartidas a través de internet. Catequesis, espacios formativos, testimonios de vida, reuniones fraternas entre religiosos de diversos lugares, etc. En la mayor parte de nuestra Provincias los colegios han seguido adelante con su misión educativa, con un gran esfuerzo por parte de los profesores. Pero también es verdad que, en determinados lugares en los que los recursos no lo han permitido, los niños han perdido clases y no han podido continuar con su educación. Esta pandemia nos ha recordado con crudeza la convicción de Calasanz: el derecho a la educación, integral y de calidad, y para todos, sigue siendo un reto. Tenemos que afirmar con claridad que “a mayor pobreza, mejor respuesta y mayor calidad”. Este es el camino.

El sentimiento de Orden. Todos estábamos -y estamos- preocupados por todos. Hemos seguido con interés las informaciones procedentes desde cada Provincia; hemos orado por nuestros hermanos fallecidos por la enfermedad y por la curación de los enfermos; hemos mantenido diversas reuniones para compartir lo que estaba sucediendo en cada presencia escolapia; hemos conocido el aplazamiento de varias profesiones y ordenaciones (Pablo, Carlos Arturo, Geremia, Francesco, Harvin, Orlando, Sergio), y hemos compartido las que sí se han podido celebrar (Shanto, Karuna, Charan, Alex, Emil, Dawid,  Aliaksandr y Przemysław), y aún estamos esperando poder confirmar otras muchas que están previstas estas próximas semanas; la Fraternidad Escolapia ha tenido que aplazar su asamblea general hasta una nueva fecha, etc. La Orden se construye día a día, y estos meses han sido también muy fructíferos en esta experiencia: somos una familia, y nos cuidamos como tal.

Abiertos a un nuevo horizonte. Muchas personas hablan de una “nueva normalidad”. Podemos llamarlo de muchos modos, pero lo que está claro es que muchas cosas van a cambiar. Y muchas deben hacerlo, y a mejor. Para nosotros, que creemos en la educación como motor de cambio, es importante discernir las claves desde las que deberemos irnos situando poco a poco en esta nueva situación. Cuando el Papa Francisco convocó a la sociedad en general a reconstruir el Pacto Educativo, dio en la clave de lo que ahora se nos plantea. Necesitamos construir una sociedad diferente, capaz de un desarrollo sostenible y edificada sobre valores más humanos. Y esto será posible si avanzamos hacia una Educación en todo lo que significa la “ciudadanía global”, una educación en la paz, la solidaridad, la ecología y el derecho a la educación. Estos son los pilares propuestos para este Pacto Educativo Global. Y nosotros, como hijos de Calasanz, lo haremos desde las claves de la fe en Jesús y los valores del Evangelio, que son los que más certeramente nos hacen hermanos, porque nos configuran como hijos de Dios.

Hay que seguir luchando por el proyecto escolapio, por su libre desarrollo y por toda su capacidad de transformación social. Nunca ha sido fácil, y percibimos signos y señales de que las dificultades van a crecer. Pero somos portadores de un proyecto en el que creemos profundamente, y seguiremos adelante, buscando y encontrando caminos, convocando a cuantos se sientan identificados con él a seguir adelante. Sin duda, de la experiencia de esta pandemia hemos de salir con renovado compromiso por las claves fundamentales de la identidad de nuestra misión.

La preciosa experiencia de la pequeñez. Esta pequeña partícula, que ni siquiera tiene vida propia, ha provocado en nosotros una nueva conciencia de algo que teníamos muy olvidado: somos muy pequeños, y nuestra vida tiene un límite. El hombre y la mujer del siglo XXI, que se siente tan capaz de casi todos los logros y avances, ha descubierto de repente que eso no es verdad, que somos muy pequeños y pobres. Cuando todo esto pase, y deseando y trabajando para que pase cuanto antes, hemos de saber cuidar esta verdad que quizá hemos redescubierto: somos pequeños. Ojalá sepamos vivirla acrecentando nuestra confianza en el único que puede dar plenitud, y ojalá sepamos educar a nuestros niños y a nuestros jóvenes en una vida menos llena de nosotros mismos y más llena de amor. Es el camino.

La necesidad de un cambio de vida y de hacer crecer nuestra solidaridad. Vivimos en una sociedad que va a pasar por una fuerte crisis. Crisis de esperanza, crisis de trabajo, crisis económica, en definitiva, una crisis que debe ser vivida por nosotros con paz, con certezas y con compromisos. No podemos vivir y trabajar como si nada hubiera pasado. Tenemos que plantearnos qué nuevas respuestas de vida y de misión escolapias tenemos que dar, qué nuevas opciones y compromisos por los más pobres, qué nuevas decisiones sobre nuestras prioridades de vida y de misión, qué nuevas respuestas de educación en la fe y de testimonio del amor de Cristo podemos y debemos encarnar. Tal vez nuestro próximo Capítulo General sea una buena oportunidad para discernir sobre ello.

El sentimiento de humanidad, que sufre por tantos otros virus. Pasado el COVID-19, si pasa, hay que renovar nuestra mirada sobre la humanidad para descubrir otros virus que afectan a la humanidad. Los “virus” que percibió Calasanz (la pobreza, la ignorancia, las malas costumbres, la falta de horizontes, la ausencia de educación, etc.) siguen presentes, y adquieren nuevas formas, nuevas mutaciones. Debemos saber dar nombre a otros virus que padecemos y que padecen nuestros jóvenes: la superficialidad de la fe, la necesidad de escucha y acompañamiento, el afán de poseer, el cortoplacismo de vida, la aceptación sin lucha de valores que destruyen la vida de los más pequeños, el “todo vale” si la mayoría piensa así, la autosuficiencia, el conformismo, la escasa conciencia ecológica, el clericalismo… La lista sería muy larga, pero la conciencia de que el mejor anticuerpo para estos virus es la educación calasancia no sólo no la podemos perder, sino que la debemos acrecentar.

Por eso, quiero germinar esta carta recordando que hay cosas que nunca cambiarán en las Escuelas Pías, por muy nuevo y desconocido que sea el contexto en el que estamos empezando a caminar, porque no hay virus que pueda con ellas. Estoy hablando de la pasión por la misión, de la cercanía a los alumnos, del anuncio del Evangelio, de la apuesta por la calidad en todo lo que hacemos, del Movimiento Calasanz, de la Misión Compartida, del crecimiento en identidad, etc. Creemos en una educación sostenida por una relación educativa que no se conforma con ser virtual, sino auténtica. Para seguir adelante, es momento de renovar nuestra convicción y nuestra apuesta por lo que define nuestra propuesta educativa, y ayudarnos unos a otros a vivir de manera que nuestro testimonio refleje, aunque de modo siempre pobre y débil, a Aquél que es la respuesta a todas las preguntas.

Recibid un abrazo fraterno.

Pedro Aguado Sch. P.

Padre General

Educación Inicial desde la distancia. Colegio Calasanz de Managua

Mientras otros países ya impulsaban medidas de distanciamiento social a mediados de marzo para detener el avance de la pandemia de coronavirus, los líderes políticos de Nicaragua convocaron una serie de marchas y mítines a favor del gobierno bajo el lema «Caminata del amor en tiempos de la COVID-19».

Y es que el gobierno nicaragüense ha negado la gravedad de la pandemia y no ha decretado cuarentena como lo han hecho otros países, pero lo cierto es que, a pesar de la opacidad informativa, hay muchos contagios y muertos por el coronavirus.

La Conferencia episcopal, con más acierto escribe el 25 de mayo: “El rápido avance de contagios es evidente; por desgracia también el número de muertes. Los ciudadanos se encuentran entre incertidumbre, dolor y muerte. La situación la agrava aún más “el silencio del Estado” escriben los obispos del país, y la “desinformación sobre el avance de la epidemia”.

Nuestras dos escuelas de Nicaragua (Managua y León) decidieron suspender la docencia presencial y aventurarse en lo virtual. El equipo de educadores de preescolar del colegio Calasanz de Managua nos describen cómo están haciendo para que los niños sigan aprendiendo desde sus casas.

Ante el contexto que nos ha tocado vivir desde nuestros hogares, hemos tenido que enfrentar muchos cambios, algunos jamás pensados. Sin embargo, hemos asumido el nuevo reto y estamos haciendo lo posible por adaptar nuestro trabajo educativo durante el tiempo que el colegio está cerrado.

Somos conscientes que sólo con la ayuda de Dios, el amor y disposición hacia lo que hacemos y el trabajo en equipo podremos salir adelante.

En este tiempo que estamos trabajando a distancia hemos experimentado aciertos y desaciertos, fortalezas y debilidades como las mencionadas a continuación:

Fortalezas:

  • Trabajo en equipo.
  • Se ha garantizado la seguridad y protección de los niños, al orientar el trabajo desde casa.
  • Nos hemos apropiado de herramientas tecnológicas para continuar con el proceso de enseñanza aprendizaje.
  • Se han creado Blogs Educativos de cada nivel, a través de los cuales se establece comunicación con las familias, se orientan las actividades y se reciben los trabajos realizados.
  • Se ha mejorado la comunicación con los padres de familia.
  • Se ha notado que los padres y madres de familia están muy involucrados en el proceso de aprendizaje de sus hijos, manifestando su interés y reconociendo la labor de las maestras.
  • Se ha fortalecido la interacción entre padres/madres/hijos en la realización de las actividades.
  • Los padres de familia han resaltado la importancia de la clase de religión, ya que son los niños los que piden y llevan las oraciones, tal como se hace en el aula de clase.
  • Se ha desarrollado la creatividad, característica de las maestras de educación inicial, al experimentar nuevas estrategias en el campo tecnológico, nuevo para muchas.

Debilidades:

  • No contamos con una plataforma digital para uso de todo el colegio.
  • No se puede desarrollar una evaluación objetiva.
  • Algunos padres de familia no le dan la importancia que requiere este nivel de educación, demostrándolo en el incumplimiento de las actividades orientadas.
  • Se han retirado varios estudiantes, la mayoría por razones económicas.

Retos:

  • Continuar actualizándonos, e implementando nuevas estrategias que favorezcan el aprendizaje en nuestros estudiantes.
  • Establecer video conferencias con padres, hijos y maestra, que los niños puedan interactuar con su maestra y compañeros, colaborando así con la motivación y evaluar la parte emocional.
  • Que en un futuro cercano como colegio contemos con una plataforma educativa sin limitaciones en sus aplicaciones que nos permitan utilizar distintas bondades de la misma, con las cuales se pueda favorecer los aprendizajes.

Adjunto los links de los Blogs Educativos de Educación Inicial en los que, las maestras suben los trabajos y se comunican con sus alumnos.

I Nivel: https://primernivelcal.wixsite.com/managua

II Nivel: https://segundonivelcal.wixsite.com/managua

III Nivel: https://tercernivel2020.wixsite.com/managua

INVITACIÓN II JORNADA DE INNOVACIÓN 2020 | ¿CÓMO SOÑAMOS LA ESCUELA NUEVA?

PACTO EDUCATIVO GLOBAL DE LA ESCUELA PÍA EN VENEZUELA

El Decreto de Beatificación del Dr. José Gregorio Hernández nos unió en el júbilo, en la celebración, en la esperanza y en la Fe. Éste ha de ser un signo de la sanación que tanto necesita nuestro país. Este signo nos debe animar a seguir adelante, a seguir fortaleciendo nuestra fe. La vida no se detiene, los sueños se van gestando a paso acompasado y tesonero, nosotros como agentes educativos estamos llamados a transformarnos y a transformar, a seguir soñando y a mantener vivo el sueño de Calasanz.

Desde el 02 de mayo, cada sábado, colaboradores Docentes, Facilitadores del Centro Cultural Calasanz, Catequistas del Movimiento Calasanz y Voluntarios de Itaka-Escolapios; nos hemos encontrado en el Webinar de “Formación Permanente de la Escuela de Educadores Escolapios”. Hemos desarrollado temas esenciales para la Educación Escolapia venezolana: Integración de la escuela y la familia en la educación a distancia, la innovación, Diseña el Cambio, Escuela en Salida, Aprendizaje Servicio, Aprendizaje Productivo, Educación Basada en Competencias, Escuela a Pleno Tiempo y culminamos el Seminario con el Pacto Educativo Global propuesto por el Papa Francisco.

Estos encuentros de formación han sido el preámbulo de la II Jornada de Innovación 2020 de la Escuela Pía en Venezuela. En cada encuentro se ha presentado una de nuestras Presencias, las Plataformas que la constituyen y las experiencias significativas que se van desarrollando, junto con el tratamiento del tema de interés de cada sábado. Hemos visto como en cada experiencia y en cada tema tratado se involucra lo pedagógico, lo pastoral, la educación no formal y el voluntariado. Con el desarrollo de los contenidos, las participaciones y las tareas enviadas, está surgiendo una propuesta compartida que va configurando la educación integral de calidad con tinte escolapio.

A partir del 24 de junio haremos la introducción de nuestra II Jornada de Innovación de la Escuela Pía venezolana. Este año la Jornada de Innovación integra lo pedagógico y lo pastoral involucrando a todas las Plataformas de cada Presencia: Colegios, Movimiento Calasanz, Centros Culturales, Parroquias, Red Itaka-Escolapios y Escuela de Educadores Escolapios.

Del 24 al 26 de junio haremos la antesala de la II Jornada de Innovación 2020 en el grupo de WhatsApp de la Escuela de Educadores, a partir de las 9:00a.m., nos encontraremos para conocer experiencias de innovación que cada Colegio ha desarrollado antes y durante la cuarentena, los aprendizajes logrados y los retos que nos vamos planteando para el próximo año escolar. El miércoles 24-06, el encuentro será con Barquisimeto y Caracas, el jueves 25-06 con Carora y Maracaibo, y el viernes 26-06 con los colegios de Valencia.

El 27 de junio seguiremos con el desarrollo de la II Jornada de Innovación 2020, de 9:00am a 12:00 del mediodía, en el mismo grupo de WhatsApp (si no eres participantes, aquí te puedes registrar), estaremos trazando la ruta del Pacto Educativo de la Escuela Pía en Venezuela, a través de la escucha atenta y la interacción reflexiva estaremos unificando los criterios para la configuración de La Escuela Nueva. Compartiremos experiencias significativas y reflexiones desde el Equipo de Procesos Pastorales, las distintas Plataformas: Movimiento Calasanz, Centro Cultural Calasanz, Red Itaka-Escolapios y Escuela de Educadores Escolapios.

En la tarde del sábado 27 de junio, a las 2:00pm., haremos el cierre de nuestra II Jornada de Innovación 2020 utilizando la plataforma Zoom (ID de reunión: 811 4900 4628 / Contraseña 315362),  la invitación es a participar en este seminario, en el que intentaremos de manera concertada responder a la pregunta ¿Cómo soñamos la Escuela Nueva? Conversaremos acerca de la posibilidad de transformar la educación en nuestro país, cómo lograr la inclusión y la calidad, el rol de la familia en la escuela nueva, la formación de los agentes educativos, cómo integrar la educación a distancia con la presencial, cómo será la vuelta a clases en nuestros colegios, cuáles deben ser los criterios comunes en la construcción de nuestra Escuela Nueva y cuáles deben ser los próximos pasos que nos lleven al Pacto Educativo Global de la Escuela Pía Venezolana.

                La posibilidad de coincidir en el grupo de WhatsApp de la EEE cada sábado desde el 02 de mayo, la riqueza de los contenidos que hemos compartido en el Webinar de Formación Permanente, permite que los frutos de este seminario sean los insumos para el inicio de lo que hemos llamado la Escuela Nueva. Mucho se dice que todo tiene que ser diferente, para hacerlo diferente y mejor no podemos ignorar el camino recorrido ni las experiencias significativas que hemos vivido y estamos viviendo. El cambio debemos hacerlo con sentido, desde nuestra identidad. El encuentro a través de Zoom posibilita ampliar la participación extendiendo la invitación un poco más allá, a más personas, abriendo la oportunidad para compartir reflexiones, hacer síntesis e ir iluminando el camino que vamos trazando, siempre de la mano con Calasanz.

La invitación a esta II Jornada de Innovación 2020 de la Escuela Pía venezolana, es a participar, a vivir la alegría de ser escolapios y a seguir compartiendo la misión de evangelizar educando para la transformación de nuestra sociedad.

Los esperamos…

Juntos, seguimos haciendo realidad el sueño de Calasanz.

Marirrosa Carrera Rivas

Equipo de Pedagogía | Escuela Pía Venezuela

15 de junio. Día de oración por los Escolapios Laicos de integración carismática y jurídica

El Calendario de la Orden nos invita a orar el día 15 de junio por los Escolapios Laicos de integración carismática y jurídica. Por este motivo creemos importante explicar en qué consiste esta modalidad de pertenencia a la Orden con dos elementos: uno teórico y otro vital.

En el Capítulo 2 del Directorio de Participación de las Escuelas Pías, aprobado por el 47º Capítulo General y publicado por la Congregación General en el año 2015 y accesible a través de nuestra página web de Ediciones Calasancias (https://edicionescalasancias.org/cuadernos/), tenemos los siguientes puntos que nos explican en qué consiste esta forma de participación:

Formas de Participación: naturaleza, objetivos, documentos de referencia y experiencias dinamizadoras

  1. Integración carismática y jurídica: escolapio laico[1].
  2. Naturaleza: Personas que, con una vivencia carismática escolapia en la Fraternidad, forman parte de la Orden con un compromiso jurídico, desde su condición laical, tras un proceso de discernimiento con su posterior petición y aceptación.
  3. Objetivos:

– Integrarse jurídicamente en las Escuelas Pías temporal o definitivamente.

– Expresar públicamente el compromiso adquirido.

– Vivir el compromiso adquirido destacando la opción de pobreza y disponibilidad desde la identidad vocacional y estado de vida laical

  1. Referencia:

– El laicado en las Escuelas Pías (Capítulo General 1997)

– La Fraternidad de las Escuelas Pías (Congregación General, 2011)

– Estatutos propios de la demarcación

  1. Experiencias dinamizadoras

– Los itinerarios propuestos para esta modalidad son básicamente los de la modalidad de Integración Carismática. El elemento diferenciador es el compromiso jurídico adquirido con las Escuelas Pías. Los elementos que siguen añaden lo específicamente jurídico y han de sumarse a los precedentes de la Modalidad de Integración Carismática

– Establecer un acuerdo mutuo firmado, con derechos y deberes, aprobado por la Congregación Demarcacional previo nihil obstat de la Congregación General.

– Estar abiertos a las propuestas, encomiendas y responsabilidades que le plantee la Demarcación y la Fraternidad.

– Mantener una relación estrecha con los religiosos escolapios y, de modo especial, con el Superior Mayor, desde un claro y definido proyecto de vida y misión.

  1. La integración carismática y jurídica puede establecerse también en el nivel comunitario, no sólo personal. Se podrían estudiar diversas maneras de hacerlo[2].

Dicho planteamiento de nuestro Directorio se hace palpable en la vida concreta de veinte escolapios laicos quienes ya han hecho su promesa definitiva o temporal. Por este motivo le hemos pedido al P. Javier Aguirregabiria que nos los presente para darle un rostro y una ubicación en nuestra Orden y hacer posible que nuestra oración sea por ellos y por todos aquellos que están en el proceso de discernimiento para optar por este compromiso.

Escolapios Laicos hoy

Actualmente todos los escolapios laicos (modalidad de integración carismática y jurídica), son de la Provincia Emaús (Aragón, Vasconia, Andalucía) y, evidentemente todos están en la Fraternidad y colaboran con ITAKA – Escolapios, el colegio, etc. Son 20 en total, 13 con promesa definitiva y 7 con promesa temporal de año en año.

Hay un matrimonio en México que está en momento de discernimiento sobre esta vocación.

CON PROMESA DEFINITIVA:

  1. Aitor Errasti Igartua. Nacido el 08/10/1965. Vive actualmente en la comunidad escolapia de Montequinto (Sevilla) con tres religiosos escolapios. Es coordinador de esta presencia escolapia, está estudiando teología, es profesor en el colegio, educador en el Movimiento Calasanz. Desde 1995 está viviendo con religiosos escolapios, primero en Bilbao donde estuvo bastantes años en la dirección del Colegio, después enviado a Tolosa para la dirección del colegio y actualmente en Sevilla.

2-3. Loli Castro Quintela – Pablo Santamaría Herrera. Nacidos el 25/05/1969 y el 02/04/1969. Son matrimonio con dos hijos (Ander e Irune). Viven ahora en la comunidad escolapia de Bilbao con cuatro religiosos escolapios y la familia que citamos a continuación. Ella es profesora en el colegio y catequista en la Comunidad Cristiana Escolapia. Pablo tiene encomendado el ministerio pastoral, es coordinador de presencia, profesor en el colegio, educador del Movimiento Calasanz y en el Consejo de la Fraternidad de ITAKA. Estuvieron tres años enviados a Valencia en Venezuela.

4-5. Alberto Cantero Calvo – Beatriz Martínez de la Cuadra García. Nacidos el 04/09/1968 y el 13/02/1967. Son un matrimonio con tres hijos (Garazi, Imanol y Zuriñe). Viven ahora en la comunidad escolapia de Bilbao con cuatro religiosos escolapios y la familia que citamos en el párrafo anterior. Alberto es el coordinador de ITAKA – Escolapios en Emaús, es el Secretario del Patronato y miembro de la Comisión Ejecutiva de la Red ITAKA – Escolapios, miembro del Consejo de la Fraternidad General y también de la de Emaús. Bea es profesora del colegio, catequista de la Comunidad Cristiana Escolapia, miembro del Consejo de la Fraternidad de Itaka. Estuvieron tres años enviados a Barquisimeto en Venezuela.

6-7. Natxo Oyanguren López – Eba Rodríguez Zorraquino. Nacidos el 02/02/1971 y el 08/02/1971. Son un matrimonio con tres hijos (Mikel, Maite y Josu). Viven ahora en la comunidad escolapia de Vitoria con dos religiosos y otro escolapio laico (Fernando). Él es coordinador de presencia, profesor en el colegio, coordinador de ITAKA – Escolapios en la ciudad, educador del Movimiento Calasanz. Eba tiene encomendado el ministerio de pastoral, es coordinadora de pastoral del colegio y educadora del Movimiento Calasanz. Estuvieron tres años enviados a Valencia en Venezuela y ahora están enviados desde Bilbao a Vitoria.

Esos siete son los primeros escolapios laicos, desde el 15 de junio de 2002. La jornada de oración por los escolapios laicos la celebramos el 15 de junio por ser ésta la fecha de la promesa de los primeros que asumieron esta vocación.

  1. Patxi Ilarraz Pérez. Nacido el 28/10/1971. Soltero, ministro de pastoral, profesor en el colegio de La Compasión – Escolapios de Pamplona. Estuvo tres años enviado a Governador Valadares en Brasil. Actualmente comparte reuniones y oración con la comunidad escolapia “San Fermín” de Pamplona.

9-10. Teresa Muñoz Arbizu – Jakobo Rey Capetín. Nacidos el 26/06/1976 y el 16/01/1977. Son un matrimonio con dos hijos. Teresa es colaboradora de ITAKA – Escolapios. Jakobo es el Director titular del colegio La Compasión – Escolapios de Pamplona, y profesor.

11-12. Alberto Tobalina Larrea – Iratxe Meseguer Pérez. Nacidos el 23/02/1970 y el 09/05/1980. Son un matrimonio con tres hijos (Markel, Andoni y Xabier). Él es administrador del colegio de Bilbao y responsable de la Agrupación Deportiva del colegio. Ella es ministra de pastoral, coordinadora de pastoral del colegio, educadora del Movimiento Calasanz. Él estuvo tres años enviado a Valencia en Venezuela.

  1. Fernando Rodríguez Jiménez. Nacido el 26/05/1973. Es soltero. Vive en la comunidad escolapia de Vitoria con dos religiosos y la familia indicada en el párrafo anterior. Trabaja en una granja escuela de ITAKA – Escolapios cerca de Vitoria. Estuvo cuatro años enviado a Barquisimeto en Venezuela y ahora enviado a Vitoria desde Bilbao.

CON PROMESA TEMPORAL:

  1. Roberto Zabalza Eslava. Nacido el 15/03/1974. Es soltero. Tiene encomendado el ministerio para la transformación social. Trabaja en el Centro social Ikaskide de ITAKA – Escolapios en Pamplona. Estuvo enviado tres años a Governador Valadares en Brasil y otro año más a Anzaldo en Bolivia desde Pamplona. Comparte la reunión y la oración con la comunidad escolapia “San Fermín” de Pamplona.

15-16. Inma Armillas López – Alberto Márquez López. Nacidos el 19/08/1982 y 17/03/1981. Son matrimonio con dos hijos. Ella es la coordinadora de ITAKA – Escolapios en Granada, profesora en el colegio y educadora del Movimiento Calasanz. Él es médico y colabora como educador del Movimiento Calasanz y en ITAKA – Escolapios. Estuvieron un año enviados a Camerún y también compartieron dos años en la comunidad escolapia de La Cartuja en Granada.

17-18. Elisa Martín Martínez – Salva Peregrina Hidalgo. Nacidos el 18/09/52 y el 09/04/50. Son un matrimonio sin hijos, colaboradores incondicionales en todo lo escolapio.

19-20. Igor Irigoyen Fuentes – Elena Pérez Hoyos. Nacidos el 10/11/1975 y el 20/08/1975. Son un matrimonio con tres hijos (Nazaret, Joel y Sara). Igor es el Coordinador general de la Red ITAKA – Escolapios, ministro de la transformación social, educador del Movimiento Calasanz. Ella es arquitecta trabajando para un organismo del Ayuntamiento.

ENVIADOS (sin repetir los escolapios laicos ya citados)

En ocasiones hemos planteado que las personas que son enviadas por la Provincia y Fraternidad a otro país u otra localidad para impulsar la vida y misión escolapias por un tiempo, y todavía más si están compartiendo comunidad de vida con los religiosos, son también escolapios laicos de alguna manera.

Aquí la lista de los que han pasado es muy larga. Hasta diciembre de 2019 han sido 92 personas enviadas. De ellas, 17 a Venezuela, 14 a Brasil, 28 a Bolivia, 2 a Camerún, 2 a Guinea Ecuatorial, 4 a República Dominicana, 3 a Nicaragua, 2 a Indonesia, 2 a Chile, 2 a México… Y en España, 6 a Vitoria, 3 a Tolosa, 4 a Logroño, 4 a Oviedo y 2 a Salamanca. Algunos han sido enviados en dos o tres ocasiones, a diferentes lugares.

Actualmente están enviados y viviendo en comunidad conjunta con religiosos, sin repetir los escolapios laicos ya citados anteriormente:

1-2. Caterina Yammin y Jesús Espínola, desde Venezuela a Santa Cruz en Bolivia.

3-4. Fabiano Alves y Aline Rocha, desde Governador Valadares en Brasil a Cochabamba.

5-6. Leonardo Henao y Nacil Castellanos, desde Caracas en Venezuela a Santiago de Chile.

  1. Kristian Rey, de Pamplona a Zaragoza (España).

8-9. Constanza de las Marinas y Juan Ramón Ballester, de Valencia a Oviedo (España)

10-11. Santiago Casanova y Esther Morales, de Madrid a Salamanca (España)

Que el Señor los bendiga y anime cada día a seguir trabajando por el bien de los niños, niñas, jóvenes y familias que les son encomendados construyendo las Escuelas Pías allí donde se encuentren.

P. Andrés Valencia Henao Sch. P.

[1] Conviene reservar este término de “escolapio laico” para la integración jurídica, calificando las demás modalidades como “laicos escolapios” o con su término correspondiente: cooperadores o colaboradores, miembros de los equipos o itinerarios de misión compartida, hermanos o hermanas de la Fraternidad.

[2] Existe ya un ejemplo, la red ITAKA-Escolapios, plataforma de misión compartida institucional entre Demarcaciones y Fraternidades Escolapias, que es una realidad de integración carismática y jurídica de grandes posibilidades para impulsar la misión y para que la Orden y la Fraternidad puedan seguir avanzando conjuntamente.

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